Si la meditación sigue proviniendo primordialmente de la cabeza, solo incrementará el sentido de desconexión. Así que hay personas que hacen mucha meditación y terminan por ser incapaces de conectarse en absoluto. Se vuelven más y más introvertidas. Sus corazones se vuelven más cerrados. Son incapaces de interconectar con la gente. Y entonces, si en la propia práctica una encuentra que eso es lo que está sucediendo, que una se está volviendo crecientemente introvertida, hasta el punto de volverse bastante fría e incapaz de conectar con otros, entonces hay algo que está muy mal, porque la meditación no es meramente una manera de pulir el intelecto o ese lado de la mente. Es también, en gran medida, una manera de abrir el corazón y acceder a las capas muy profundas de espaciosidad interna, la cual nos conecta con todes. No es una ocupación intelectual en absoluto. Es para nutrir niveles muchos más profundos de nuestra psique.
Original en inglés, aquí. Traducción al español e imagen, mías.