viernes, 3 de abril de 2026

Invitado: Jamgon Kongtrul Lodro Thaye


Todo samsara y nirvana son tu propia mente;
No surgen de nada más en lo más mínimo.
Todo, tal como gozo y sufrimiento, bueno y malo, 
Alto y bajo, son los constructos conceptuales de la mente.

Si tu mente es pura, eres el buda:
Donde sea que vivas es un reino puro; 
Lo que sea que hagas es desde el estado de dharmata;
Lo que sea que aparezca es el despliegue de joyas de sabiduría.

Si tu mente es de una naturaleza impura,
Hallarás defectos aun en los budas,
Te enojarás aun con tus padres,
La mayoría de las cosas aparecerán como si fueran tus enemigos.


appearance emptiness










Original en inglés, aquí. Traducción al español e imagen, mías.


jueves, 2 de abril de 2026

Invitado: Mingyur Rinpoché


En cualquier momento dado, puedes elegir seguir la cadena de pensamientos, emociones y sensaciones que refuerzan una percepción de ti mismo como vulnerable y limitado, o recordar que tu naturaleza verdadera es pura, incondicionada e incapaz de ser dañada. Puedes permanecer en el sueño de la ignorancia, o recordar que siempre has estado despierto. En cualquier caso, estás expresando la naturaleza ilimitada de tu verdadero ser. La ignorancia, la vulnerabilidad, el miedo, el enojo y el deseo son expresiones del potencial infinito de tu naturaleza búdica. No hay nada inherentemente bueno o malo cuando se toman tales decisiones. El fruto de la práctica budista es simplemente el reconocimiento de que estas y otras aflicciones mentales son nada más o menos que elecciones disponibles para nosotros debido a que nuestra naturaleza real es infinita en su alcance.  



casi atardecer de ayer

Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español e imagen, mías.

miércoles, 1 de abril de 2026

el olor de la lluvia







el olor de la lluvia entra por mi balcón

me huele a ti

no tengo idea por qué

porque la lluvia, tú y yo nunca hemos estado en el mismo lugar

porque tú y yo estuvimos juntas sin saberlo

porque tú y yo quizá nunca volvamos a estar en el mismo lugar

pero el olor de la lluvia

me huele a ti

y no tengo idea por qué





martes, 31 de marzo de 2026

Invitada: Jetsunma Tenzin Palmo


Este peso de intentar siempre atraer el placer y eludir el dolor; el hecho de que no aceptamos que esta existencia no es satisfactoria. Una vez que aceptamos eso, entonces de pronto ya no hay ningún problema. Toda esa defensa que montamos frente a cualquier cosa que percibimos como desagradable, puede entonces simplemente desaparecer. Y entonces, suceda lo que suceda, podemos lidiar con ello. 

Una vez cuando estaba en Tailandia —recién me había ordenado hacía unos cuantos meses— me encontré con una princesa tailandesa. Ella me invitó a ir y quedarme en su finca junto al mar. Tenía una propiedad muy hermosa y me ofrecieron una pequeña casa tailandesa de teca pulida en medio de un lago de lotos y dos sirvientes para ocuparse de todas mis posibles necesidades. A dos minutos a través de huerto de mangos, había una playa plateada con palmeras, agua profundamente turquesa y nadie más: era una playa privada. Me empecé a sentir culpable. Pensé: "Aquí estoy, una monja que ha renunciado al mundo y ¡mira esto!". Le dije a la princesa: "Me siento muy incómoda en esta situación". Ella respondió: "¿Por qué? Tú no lo pediste , no trataste de maniobrar las cosas para obtenerlo. Todo ha simplemente llegado a ti. No va a durar mucho tiempo, pero mientras esté aquí, simplemente acéptalo. Cuando las cosas llegan a ti, está bien. Y cuando las cosas no llegan a ti, también está bien".

Esa ecuanimidad de la mente es lo importante. Podemos ir hacia el lado opuesto y solo sentirnos satisfechos cuando las cosas se ponen difíciles y empezar a sentirnos culpables cuando las cosas van bien. La mente humana es muy tramposa. Es esa ecuanimidad: cuando las cosas van bien, lo aceptamos; cuando las cosas no van bien, también lo aceptamos. Eso es una gran libertad de la mente. 


ecuanimidad en Playa Ventura  (enero 2025)















Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español e imagen, mías.

lunes, 30 de marzo de 2026

Historia de un abejorro


A mí  me gustan los abejorros (m. Insecto himenópterosemejante a la abeja pero más grandede cuerpo velludogeneralmente negro y con bandas amarillasque produce un zumbido al volar y vive en enjambres poco numerosos) y los fotografío cuando se acercan a las flores a libar o a mi balcón buscando flores para libar (una vez). A veces tengo suerte y mi camarita rosa los captura. Otras, no. Tengo incluso uno a la puerta de mi altar junto a mis maestros.

Hoy salí a caminar y cuando le estaba dando la vuelta a la alberca del fondo (en la que me gusta nadar), me di cuenta de que un abejorro (de los todo negros que son los que viven por donde yo vivo) iba flotando a la deriva. Pensé que estaría muerto ya, pero una nunca sabe, así que me fui a buscar algo con qué rescatarlo. Estaba algo alejado de la orilla. Volví con una ramita de jacaranda, de esas delgaditas de un lado y más anchas del otro de donde penden las diminutas hojas del árbol.

Acerqué el lado delgado para atraerlo hacia mí y se movía, pero no se agarraba. Tampoco con el lado más grueso. Entonces pensé: con la mano, rápido, que si no va a acabar por ahogarse. Metí la mano derecha al agua y lo pesqué y al salir del agua, me picó (claro). Fue un piquete corto y punzante, pero aguantable. Permití que el abejorro se subiera a la ramita y lo lleve a un lugar con sol alejado del agua para que se repusiera.

Seguí caminando, pero el dolor del piquete aumentaba. Entonces recordé el maravilloso consejo del maravilloso doctor Lima, antiguo pediatra de Santiago: siempre ten ablandador de carnes a la mano (de ese que se usa en la cocina) y cuando les pique un alacrán, haz una masa con el ablandador y algún líquido (agua, saliva, lo que haya) y aplícalo sobre el piquete; como el ablandador rompe las proteínas y el veneno es una proteína, eso lo desintegrará.  Supuse que lo mismo sería aplicable para cualquier otra bicho y funcionaría como me había funcionado hace años con un presunto piquete de alacrán. Interrumpí la marcha (la falange del dedo corazón me estaba doliendo bastante) y volví a casa a poner en práctica la receta de Lima.

En el momento en que apliqué el ablandador con agua sobre el piquete, el dolor empezó a ceder y no se siguió inflamando.

Entonces retomé la caminata y me acerqué al sitio donde había dejado al abejorro. Por fortuna, sobre todo suya, ya había volado. Y yo pensé que tenía dos caminos posibles de reflexión:

1) Esto me pasa por andar sacando bichos del agua, sobre todo con la mano. Deseché esta senda, con sabor a regaño de abuela.

2) El pobre bicho estaba asustado, muriendo, y tuvo una reacción instintiva al contacto con algo desconocido. Opté por quedarme con esta opción y  le deseé que fuera feliz y estuviera libre de sufrimiento. 

Siempre podemos optar por alguna versión parecida a esta segunda, en vez de arrepentirnos de un acto compasivo y seguir generando enemigos a nuestro alrededor.

Aquí el bicho en proceso de secado:



domingo, 29 de marzo de 2026

De pájaros, aves y demás parientes


No me acuerdo cuándo me empecé a interesar en los pájaros. Ahora me encanta encontrármelos cuando camino, fotografiarlos cuando se dejan, e identificarlos cuando puedo.

De niña, en la casa de Cuernavaca de mi abuela Rosa, había lo que ella y mis papás llamaban "urracas": pájaros negros que graznaban en el jardín. Mi abuela decía que los machos eran de color negro azulado, atractivos, mientras que las hembras eran de color negro cafesoso, menos atractivas, porque no les hacía falta serlo (lo dijo ella o, quizá, lo diga yo). Años después, mi marido me sacaría del error: no eran urracas, sino zanates. Y todavía más años después, conocí a las urracas durante mi estancia en Madrid: pájaros blancos y negros que se paraban en el quicio de mi ventana durante la pandemia (magpies, en inglés, como los jugadores del Newcastle).

En el fraccionamiento donde vivo y donde camino casi cada mañana me he encontrado muchos o muchas, según se mire. La RAE dice que ave [Del lat. avis] es un: f. Animal vertebradoovíparode respiración pulmonar y sangre de temperatura constantepico córneocuerpo cubierto de plumascon dos patas y dos alas aptas por lo común para el vueloy queen estado embrionariotiene amnios y alantoides.

Propone como sinónimos: pájaro, avechucho y pajarraco. Y dice que pájaro [Del lat. vulg. passar 'pájaro', y este del lat. passer, -ĕris 'gorrión'] es un:
m. y f. Aveespecialmente si es pequeña.

O sea, me pregunto, les pregunto, si la diferencia, pues, radica en el tamaño. Me suena poco convincente... Para pajarraco la cosa se pone más interesante:
m. despect. Pájaro grande desconocido, o cuyo nombre no se sabe.

O sea, aquí se trata también de tamaño pero, sobre todo me parece, de la actitud del hablante que se presenta como despreciativo. Y para avechucho, la academia propone:
m. Ave de figura desagradable.

Menudos sinónimos, digo yo.

En mi condominio, yo veo, supongo, aves y pájaros. Desde los enormes zopilotes, hasta los minúsculos colibrís. Y entre ambos, toda una gama de tamaños y colores que las más de las veces no sé nombrar. Alguna vez, alguien sí que me ayudó a identificar un garrapatero y yo en internet identifiqué un pinzón mexicano, que viven y se reproducen en el ciprés que está en el edificio que sigue el mío. Y porque me habían hablado de él reconocí mi primer (y hasta el momento único) momoto o pájaro reloj, sobre el que juraría haber hecho una entrada, pero resulta que no y ahora no lo encuentro.

En esta época, hay polluelos de diferentes aves. Es lo que tiene la primavera y juraría que he visto algunos pinzones mexicanos ensayando sus primeros vuelos. Y también he visto y capturado con la camarita rosa muchos pájaros o muchas aves cuyo nombre desconozco pero que me alegran los caminares matutinos o vespertinos. Acá algunos de los más recientes. (Si alguien los reconoce, no duden, por favor, en compartir su saber conmigo.)




















jueves, 26 de marzo de 2026

Invitado: Dzogchen Ponlop Rinpoché

 

Here is a poem of gratitude and devotion in memory of my guru, Khenpo Rinpoche, who is beyond past, present, and future. Sarva mangalam! May auspiciousness increase! 🙏🏼




*


Aquí un poema de gratitud y devoción en memoria de mi guru, Khenpo Rinpoché, que está más allá del pasado, el presente y el futuro. ¡Sarva Mangalam!
¡Que lo auspicioso se incremente! 🙏🏼


GURU

Si quieres ver a tu guru, 
¡No olvides mirar dentro!

Si quieres sentir su corazón,
¡Disfruta tu amor por los seres!

Si quieres alcanzar la realización de su visión,
¡Solo relájate y deja ir tu ego!

Si quieres conocer sus actividades,
¡No te olvides de ayudar a otros!

Si quieres meditar como él,
¡Recuerda cómo no meditar!

Si quieres encontrarte con tu guru,
¡Sabe que nunca está separado de tu propia naturaleza!

Así que solo relájate sueltamente,
Y libera tus pensamientos.

El camino es simple,
¡Y el resultado está aquí mismo!

—dpr Ubicación desconocida | 05-10-2006


Original en inglés, aquí.
Traducción al español, mía.

sábado, 21 de marzo de 2026

Invitada: Roshi Joan Halifax


Cuando a un perpetrador de daño se le pide que se haga responsable y luego se presenta como la víctima, se lleva a cabo una inversión peligrosa. Aquí la responsabilidad se replantea como persecución. Aquellos que han sido lastimados, que nombran el daño o que piden reparación se ven como agresores, mientras que el perpetrador que causó perjuicio reclama la, así llamada, superioridad moral, presentándose como si estuviera bajo ataque y como si fuera él mismo una víctima. Esta maniobra desvía la atención de la víctima real del daño hacia el supuesto agravio del perpetrador a quien se le está pidiendo que rinda cuentas.
Esta desafortunada estrategia fractura la confianza y puede silenciar a las víctimas reales, que comprensiblemente pueden sentir angustia, vergüenza, enojo o entumecimiento como resultado de ser menospreciadas, ofendidas, marginalizadas, acusadas de "causar división" o informadas que "no entienden el panorama más amplio".

En esencia, un perpetrador que coopta la posición de víctima es una ejemplo de evasión atroz de responsabilidad y provoca más daño a las víctimas genuinas. Rendir cuentas requiere que el perpetrador no redirija la vergüenza y la culpa hacia las víctimas reales. Esta estrategia de revertir tiene un costo terrible: impide que las víctimas sanen y obstruye cualquier oportunidad de reparación y reconciliación.

😶 desde un abuso sexual 🫥 hasta un genocidio 😐 un perpetrador 🫤 NO es una víctima: lo pudo haber sido en el pasado pero su actuar presente es su responsabilidad (esta es una reflexión mía tras traducir el texto de JH)


un abejorro, no un perpetrador, en mi balcón














Original en inglés en esta página.
Traducción al español e imagen, mías.