lunes, 30 de marzo de 2026

Historia de un abejorro


A mí  me gustan los abejorros (m. Insecto himenópterosemejante a la abeja pero más grandede cuerpo velludogeneralmente negro y con bandas amarillasque produce un zumbido al volar y vive en enjambres poco numerosos) y los fotografío cuando se acercan a las flores a libar o a mi balcón buscando flores para libar (una vez). A veces tengo suerte y mi camarita rosa los captura. Otras, no. Tengo incluso uno a la puerta de mi altar junto a mis maestros.

Hoy salí a caminar y cuando le estaba dando la vuelta a la alberca del fondo (en la que me gusta nadar), me di cuenta de que un abejorro (de los todo negros que son los que viven por donde yo vivo) iba flotando a la deriva. Pensé que estaría muerto ya, pero una nunca sabe, así que me fui a buscar algo con qué rescatarlo. Estaba algo alejado de la orilla. Volví con una ramita de jacaranda, de esas delgaditas de un lado y más anchas del otro de donde penden las diminutas hojas del árbol.

Acerqué el lado delgado para atraerlo hacia mí y se movía, pero no se agarraba. Tampoco con el lado más grueso. Entonces pensé: con la mano, rápido, que si no va a acabar por ahogarse. Metí la mano derecha al agua y lo pesqué y al salir del agua, me picó (claro). Fue un piquete corto y punzante, pero aguantable. Permití que el abejorro se subiera a la ramita y lo lleve a un lugar con sol alejado del agua para que se repusiera.

Seguí caminando, pero el dolor del piquete aumentaba. Entonces recordé el maravilloso consejo del maravilloso doctor Lima, antiguo pediatra de Santiago: siempre ten ablandador de carnes a la mano (de ese que se usa en la cocina) y cuando les pique un alacrán, haz una masa con el ablandador y algún líquido (agua, saliva, lo que haya) y aplícalo sobre el piquete; como el ablandador rompe las proteínas y el veneno es una proteína, eso lo desintegrará.  Supuse que lo mismo sería aplicable para cualquier otra bicho y funcionaría como me había funcionado hace años con un presunto piquete de alacrán. Interrumpí la marcha (la falange del dedo corazón me estaba doliendo bastante) y volví a casa a poner en práctica la receta de Lima.

En el momento en que apliqué el ablandador con agua sobre el piquete, el dolor empezó a ceder y no se siguió inflamando.

Entonces retomé la caminata y me acerqué al sitio donde había dejado al abejorro. Por fortuna, sobre todo suya, ya había volado. Y yo pensé que tenía dos caminos posibles de reflexión:

1) Esto me pasa por andar sacando bichos del agua, sobre todo con la mano. Deseché esta senda, con sabor a regaño de abuela.

2) El pobre bicho estaba asustado, muriendo, y tuvo una reacción instintiva al contacto con algo desconocido. Opté por quedarme con esta opción y  le deseé que fuera feliz y estuviera libre de sufrimiento. 

Siempre podemos optar por alguna versión parecida a esta segunda, en vez de arrepentirnos de un acto compasivo y seguir generando enemigos a nuestro alrededor.

Aquí el bicho en proceso de secado:



domingo, 29 de marzo de 2026

De pájaros, aves y demás parientes


No me acuerdo cuándo me empecé a interesar en los pájaros. Ahora me encanta encontrármelos cuando camino, fotografiarlos cuando se dejan, e identificarlos cuando puedo.

De niña, en la casa de Cuernavaca de mi abuela Rosa, había lo que ella y mis papás llamaban "urracas": pájaros negros que graznaban en el jardín. Mi abuela decía que los machos eran de color negro azulado, atractivos, mientras que las hembras eran de color negro cafesoso, menos atractivas, porque no les hacía falta serlo (lo dijo ella o, quizá, lo diga yo). Años después, mi marido me sacaría del error: no eran urracas, sino zanates. Y todavía más años después, conocí a las urracas durante mi estancia en Madrid: pájaros blancos y negros que se paraban en el quicio de mi ventana durante la pandemia (magpies, en inglés, como los jugadores del Newcastle).

En el fraccionamiento donde vivo y donde camino casi cada mañana me he encontrado muchos o muchas, según se mire. La RAE dice que ave [Del lat. avis] es un: f. Animal vertebradoovíparode respiración pulmonar y sangre de temperatura constantepico córneocuerpo cubierto de plumascon dos patas y dos alas aptas por lo común para el vueloy queen estado embrionariotiene amnios y alantoides.

Propone como sinónimos: pájaro, avechucho y pajarraco. Y dice que pájaro [Del lat. vulg. passar 'pájaro', y este del lat. passer, -ĕris 'gorrión'] es un:
m. y f. Aveespecialmente si es pequeña.

O sea, me pregunto, les pregunto, si la diferencia, pues, radica en el tamaño. Me suena poco convincente... Para pajarraco la cosa se pone más interesante:
m. despect. Pájaro grande desconocido, o cuyo nombre no se sabe.

O sea, aquí se trata también de tamaño pero, sobre todo me parece, de la actitud del hablante que se presenta como despreciativo. Y para avechucho, la academia propone:
m. Ave de figura desagradable.

Menudos sinónimos, digo yo.

En mi condominio, yo veo, supongo, aves y pájaros. Desde los enormes zopilotes, hasta los minúsculos colibrís. Y entre ambos, toda una gama de tamaños y colores que las más de las veces no sé nombrar. Alguna vez, alguien sí que me ayudó a identificar un garrapatero y yo en internet identifiqué un pinzón mexicano, que viven y se reproducen en el ciprés que está en el edificio que sigue el mío. Y porque me habían hablado de él reconocí mi primer (y hasta el momento único) momoto o pájaro reloj, sobre el que juraría haber hecho una entrada, pero resulta que no y ahora no lo encuentro.

En esta época, hay polluelos de diferentes aves. Es lo que tiene la primavera y juraría que he visto algunos pinzones mexicanos ensayando sus primeros vuelos. Y también he visto y capturado con la camarita rosa muchos pájaros o muchas aves cuyo nombre desconozco pero que me alegran los caminares matutinos o vespertinos. Acá algunos de los más recientes. (Si alguien los reconoce, no duden, por favor, en compartir su saber conmigo.)




















jueves, 26 de marzo de 2026

Invitado: Dzogchen Ponlop Rinpoché

 

Here is a poem of gratitude and devotion in memory of my guru, Khenpo Rinpoche, who is beyond past, present, and future. Sarva mangalam! May auspiciousness increase! 🙏🏼




*


Aquí un poema de gratitud y devoción en memoria de mi guru, Khenpo Rinpoché, que está más allá del pasado, el presente y el futuro. ¡Sarva Mangalam!
¡Que lo auspicioso se incremente! 🙏🏼


GURU

Si quieres ver a tu guru, 
¡No olvides mirar dentro!

Si quieres sentir su corazón,
¡Disfruta tu amor por los seres!

Si quieres alcanzar la realización de su visión,
¡Solo relájate y deja ir tu ego!

Si quieres conocer sus actividades,
¡No te olvides de ayudar a otros!

Si quieres meditar como él,
¡Recuerda cómo no meditar!

Si quieres encontrarte con tu guru,
¡Sabe que nunca está separado de tu propia naturaleza!

Así que solo relájate sueltamente,
Y libera tus pensamientos.

El camino es simple,
¡Y el resultado está aquí mismo!

—dpr Ubicación desconocida | 05-10-2006


Original en inglés, aquí.
Traducción al español, mía.

sábado, 21 de marzo de 2026

Invitada: Roshi Joan Halifax


Cuando a un perpetrador de daño se le pide que se haga responsable y luego se presenta como la víctima, se lleva a cabo una inversión peligrosa. Aquí la responsabilidad se replantea como persecución. Aquellos que han sido lastimados, que nombran el daño o que piden reparación se ven como agresores, mientras que el perpetrador que causó perjuicio reclama la, así llamada, superioridad moral, presentándose como si estuviera bajo ataque y como si fuera él mismo una víctima. Esta maniobra desvía la atención de la víctima real del daño hacia el supuesto agravio del perpetrador a quien se le está pidiendo que rinda cuentas.
Esta desafortunada estrategia fractura la confianza y puede silenciar a las víctimas reales, que comprensiblemente pueden sentir angustia, vergüenza, enojo o entumecimiento como resultado de ser menospreciadas, ofendidas, marginalizadas, acusadas de "causar división" o informadas que "no entienden el panorama más amplio".

En esencia, un perpetrador que coopta la posición de víctima es una ejemplo de evasión atroz de responsabilidad y provoca más daño a las víctimas genuinas. Rendir cuentas requiere que el perpetrador no redirija la vergüenza y la culpa hacia las víctimas reales. Esta estrategia de revertir tiene un costo terrible: impide que las víctimas sanen y obstruye cualquier oportunidad de reparación y reconciliación.

😶 desde un abuso sexual 🫥 hasta un genocidio 😐 un perpetrador 🫤 NO es una víctima: lo pudo haber sido en el pasado pero su actuar presente es su responsabilidad (esta es una reflexión mía tras traducir el texto de JH)


un abejorro, no un perpetrador, en mi balcón














Original en inglés en esta página.
Traducción al español e imagen, mías.

viernes, 20 de marzo de 2026

Equinoccio 3


Para mí la primavera empieza el 21 de marzo, pero mi compu y el internet dicen que el equinoccio es hoy, que fue a las 8:46 hora central.

En la radio hoy no suena Vivaldi, pero suena una pieza hermosísima de José Pablo Moncayo, el del Huapango: "Amatzinac" (para flauta y piano), inspirado en el río del mismo nombre que nace en las faldas del Popo y cuyo nombre en náhuatl significa "pequeño río de papel". Qué bonito, ¿no?

Y el mundo a mi alrededor se llena de primavera: las jacarandas en flor, cuyo color contrasta con el amarillo de los edificios y el negro de los abejorros que se acercan a libar su néctar; un colibrí gris de alas translúcidas que también liba la miel de las flores moradas; las flores de jacaranda como navecitas a la deriva sobre el agua de la alberca; los zanates que enseñan a volar a sus polluelos; un ave azul, redondita, de cabeza naranja oscuro y antifaz negro; la luz dorada que ilumina el altar de mi cuarto en la mañana y cada día se posa de manera diferente; la luz dorada intensísima del atardecer que me regala contraluces espectaculares; el té Earl Grey helado que me tomo después de la comida; las discretas flores de moringa; la flor de seis pétalos  largos rojo encendido (3 amarrados) con pistilo y estambres y hojas largos también, cuyo nombre se negó google a proporcionarme por más que lo intenté

Y mi camarita rosa capta de mi mano también el mundo a mi alrededor que se llena de primavera: