domingo, 17 de marzo de 2019

Invitado: Tsoknyi Rinpoché


Sé gentil contigo mismo

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, exterior


Sé gentil contigo mismo a medida que procedes a lo largo de este viaje. Esta gentileza, en sí misma, es un medio para despertar la chispa del amor dentro de ti y ayudar a otros a descubrir esa chispa dentro de ellos mismos. 




Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía. 

lunes, 11 de marzo de 2019

Dos pistilos



pistilo
Del lat. pistillum.
1. m. Bot. Órgano femenino vegetalque ordinariamente ocupa el centro de la flor y consta de uno más carpelosEn su base se encuentra el ovario  y en su ápice el estigma, frecuentemente sostenido por un estilo. Su conjunto constituye el gineceo.

sábado, 9 de marzo de 2019

"me gusta"


Mucho se comenta y se escribe y se discute sobre la persecución que solemos emprender tras los "me gusta", los "likes", en las redes sociales. Incluso se ha llevado al extremo en forma de ficción, como en el capítulo "Caída en picada" de la serie distópica Black Mirror.

Yo uso feisbuc, además de este blog. Y sí, me gusta cuando algo que subo le gusta a la gente. Y sí, el sentimiento es más intenso cuando le gusta a más gente. Pero la verdad es que tampoco me obsesiona.

Hace unos días, los "me gusta" que recibió una foto que escogí para mi portada del feis (que cambio con frecuencia porque tengo muchas y, así, me desaburro de alguna traducción, por ejemplo) hizo más que provocarme un alegría pasajera. Cuando me fijé que varios "amigos" la likeaban (qué horror de palabreja, ¿no?), me detuve a verla y entonces la vi, como por primera vez.

Vi la flor de centro rojo y cinco pétalos blancos, como si no la hubiera visto. Ligerísimamente fuera de foco. Y sus hojas verdes, perfectamente enfocadas. Y entonces, descubrí que sobre otra de las hojas se había formado una estrella: el sol que se coló por los huecos entre los pétalos la dibujó. Y yo recién la descubría.

Y además de los "likes", que ni fueron tantos (33, para ser exacta), llegó un comentario de un amigo ("Linda foto") que contribuyó también a que volviera a ver lo que ya había visto sin haberlo visto.





martes, 5 de marzo de 2019

Invitado: Yongey Mingyur Rinpoché


Mucha gente piensa que la meditación requiere de mucho esfuerzo y es algo que tienes que ganarte. Nos conectamos con la idea de que de algún modo es algo que tenemos que forzarnos a hacer y al final, tendremos éxito o fracasaremos. Y creo que es muy importante darnos cuenta de que no tiene nada que ver con eso. Ese es solo el ego queriendo ser un meditador. 

Todo el secreto de la meditación es aprender simplemente cómo estar presente en el momento y en un estado de apertura y relajación completas. No es una cuestión de ganar; es una cuestión de perder, de dejar caer: soltar, soltar, soltar. Me parece que es realmente muy importante, en especial en esta era donde estamos todos programados para querer obtener algo, que no se trata de lo que obtienes; se trata de lo que pierdes.



la jacaranda y la luna

Original en inglés aquí.
Traducción al español e imagen, mías.

sábado, 2 de marzo de 2019

: t:r:a:i:c:i:ó:n: : : :

traición

Del lat. traditio, -ōnis.
1. f. Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.
2. f. Der. Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria.
alta traición
1. f. traición cometida contra la soberanía o contra el honorla seguridad y la independencia del Estado.
traición
1. loc. adv. Alevosamentefaltando a la lealtad o confianza.

Para arrancar con esta entrada, que me viene dando vueltas en la mente hace días pero no logro acabar de pillar, ayer les pregunté a mi hijo y a su novia qué era lo primero que les venía a la mente al escuchar la palabra «traición». Él dijo primero «Bruto y Julio César» (y yo comenté que lo interesante en ese par sería ver quién traicionó a quién) y luego complementó nombrando a Figo y a Ronaldo, futbolistas que abandonaron el Barça para irse al Real Madrid. Yare, por su parte, se refirió a una amiga con la cual había hecho el plan de estudiar en Cuernavaca y la cual, finalmente, se regresó a su Acapulco natal, porque no le gustó la carrera que habían elegido. (Lo que más me llamó la atención de su relato es que siguen siendo amigas.)

Para mí, en estos días, lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en esa palabra es Oporto (sí, la ciudad portuguesa). O más bien, fue al revés: Cuando supe de Oporto, donde yo no estuve (pero estuviste tú, sin mí), lo que se me vino a la mente fue la palabra «traición». Y entonces la busqué en el diccionario para ver si se me aclaraba un poco eso que estaba sintiendo, ese «sentirme traicionada» . Por descontado está que nada tiene que ver con soberanías, militares o la patria (con quienes trato de no mezclarme), pero me queda más o menos claro que el quebranto de la fidelidad o la lealtad se acercan a explicar lo que a mí me sigue doliendo (después de años, por dios...).

La verdad es que con eso de la fidelidad y la lealtad la RAE no se aclara mucho. Acaba mezclando fe con perros y caballos (y yo haciendo un resumen muy a mi modo).

Así, dándole vueltas al asunto, llegué hace un par de días a mi clase de biodanza y en uno de los ejercicios, creo que cuando hicimos un círculo donde rítmicamente fuimos llevando primero una mano y luego la otra al corazón de las compañeras que teníamos a nuestros lados, se me escurrieron las lágrimas, despacito y suave, y me di cuenta de que mi sensación de traición tenía que ver con una herida antiquísima de desconfianza básica. Es decir, el dolor que persiste tiene que ver con el hecho de haber confiado (haber depositado en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa, como el amor, por ejemplo [aquí la RAE y yo al alimón]) y haberse quebrantado esa confianza o, más precisamente, esa capacidad para confiar.

Entonces se me ocurrió buscar en el diccionario el verbo «traicionar» y en su segunda acepción, el asunto se me acabó de aclarar: 2. tr. Fallar a alguienabandonarloSí, así me he sentido, abandonada, sin haber recibido la respuesta que esperaba. Pero, en última instancia, el problema, el patrón de conducta, es mío (y de mi ego), no de quien (me) pudo haber abandonado, fallado o traicionado. O así tendría que ser porque entonces estaría en mí acabar de curar la mentada herida y no en nadie más. Asumir esa responsabilidad es, además, un paso indispensable para poder llegar a perdonar de verdad, sobre todo a mí misma.


Y se me viene a la mente una cita de Cormac McCarthy, que alguna vez usé
como epígrafe para un cuento:

Toda valentía es una forma de constancia. Es siempre a sí mismo a quien un cobarde abandona primero. Después de esto, vienen todas las demás traiciones.


El meollo del asunto está, pues, en tener la lucidez suficiente para no traicionarnos a nosotros mismos, aun si alguien externo parece haberlo hecho.
Y ahí es justo donde engancha esta cuestión con el asunto del perdón,
que se queda para una próxima entrada.

lunes, 25 de febrero de 2019

Noche de óscares


Ya no me acuerdo cuándo empecé a ver (y emocionarme) con la ceremonia anual de los Premios de la Academia. (Repensándolo, debe haber sido en tiempos de Dasha, cuando solía irme a su casa a verla). El hecho es que desde hace ya algunos años, Santiago y yo nos preparamos para ese día tratando de ver tantas películas nominadas a los óscares como podamos. En general, el mero día todavía llegamos a echarnos uno o dos de las que nos han quedado pendientes.

Anoche compartimos la fecha con su novia, a quien poco a poco hemos contagiado con nuestra fiebre de cine, y con una amiga que ya estaba bastante contagiada. Los cuatro nos habíamos lanzado más temprano a ver Spider-Man: Into the Spider-Verse la mejor de todas las del superhéroe arácnido, según mi alumno más versado en el tema, y en cuya animación participaron varios mexicanos, entre ellos, Cruz Antonio Contreras—. También habíamos hecho acopio previo de palomitas y helado.

En esta ocasión, el evento estuvo algo desangelado, quizá por la falta de anfitrión y la prisa con la que sentí que se entregaron los premios. Sin embargo, hubo varios momentos muy emocionantes, entre ellos, las tres (de 10) estatuillas que se llevó nuestra Roma; la interpretación de Lady Gaga y Bradley Cooper de la canción compuesta por ella y el óscar que le valió; el discurso de Regina King al recibir su óscar por mejor actriz de reparto (y su mamá - cuántas mamás estuvieron presentes); Spike Lee y su primer óscar, por el mejor guion adaptado de su genial BlacKkKlansman, y su acertado discurso.

También me encantó que Green Book se alzara con el óscar a mejor película. La cinta nos robó el corazón. Con un guion y unas actuaciones estupendas, es un canto a la amistad y a la tolerancia, al amor más allá de las diferencias, contado desde una profundidad perfectamente balanceada con el humor. Yo también le hubiera dado ese óscar a The Vice, sobre el papel del fascinante y oscuro vicepresidente Dick Cheney. No deja nunca de sorprenderme cómo los Estados Unidos son capaces de producir personajes como él y, al mismo tiempo, tener la capacidad y la creatividad para criticarlos y, en el camino, autocriticarse también.

Solo me decepcionó (y me enojó, también, un poco) que no se reconociera, por fin, el impecable trabajo actoral de Glenn Close. Siete nominaciones y ningún óscar. Es cierto que la falta de óscar no demerita su carrera, pero ya era hora de que se llevara al desde-hace-tanto-tiempo merecido señor dorado a su casa.

Y es que Hollywood, a pesar de sus detractores, es mucho más que una industria para hacer dinero. Y los premios que allá se ofrecen, a mí por lo menos, me incitan a ver buenísimas películas y no solo las producidas en la (para bien o para mal) llamada Meca del cine (occidental).

Y cómo no recordar las tentadoras palabras de Emilio García Riera:
«El cine es mejor que la vida»...

miércoles, 20 de febrero de 2019

Invitado: Gampopa








Los mejores signos de éxito son una disminución del egocentrismo y el alivio de las aflicciones mentales.






Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía.

martes, 19 de febrero de 2019

Invitado: Tilopa




Si estás más allá del aferramiento a un objeto y a un sujeto,
esa es la soberana de todas las visiones.
Si no hay distracción,
es la soberana de todas las meditaciones.

Si no hay esfuerzo,
es la soberana entre todas las conductas.
Cuando no hay esperanza ni miedo,
ese es el resultado final,
y el fruto se ha alcanzado o revelado.





Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía.

lunes, 18 de febrero de 2019

Dos hojas




hoja
Del lat. folia, pl. n. de folium.
1. f. Cada una de las láminasgeneralmente verdesplanas y delgadasde que se visten los vegetalesunidas al tallo o a las ramas por el pecíolo oa vecespor una parte basal alargadaen las que principalmente se realizan las funciones de transpiración y fotosíntesis.

O la silueta de una lámina que revela el sol sobre otra.
Según se mire.
Claro.

sábado, 16 de febrero de 2019

Bruno Ganz


Bruno Ganz, en una de sus últimas apariciones públicas.
Bruno Ganz, en una de sus últimas apariciones públicas 

Imagen: EFE

Me acabo de enterar que murió Bruno Ganz. Y lo supe por un amigo común.

Porque Bruno Ganz no lo sabía, pero fue nuestro amigo. Desde hace más de treinta años cuando fue Paul en la Lisboa de Alain Tanner (Dans la ville blanche). Y lo conocimos, y nos conocimos, en el Cine Casablanca de Barcelona, que desapareció mucho antes de que nos dejara Bruno.

Tampoco supo que le prestó su nombre a ese hombre, que fue amigo y fue amante y tuvo un amor y lo perdió. Dos veces. No se enteró, tampoco, que una mujer volvería a cambiarle el nombre a ese hombre, muchos años después, conservando el de Bruno en el lugar más escondido de su corazón.

Y Bruno hizo tanto y fue tantos. El Damiel de Wim Wenders, por ejemplo, y el Hitler final.  (Y hoy me entero también que lo veremos siendo el último Freud.) A mí se me apareció hace poco, cuando menos lo esperaba (o quizás, sí) en un tren que me llevó de Madrid a Barcelona. Pero me lo perdí de Virgilio junto al Jack de Von Trier.

Y lloré cuando supe de la muerte de Bruno. Porque fue nuestro amigo. Y con él se va un hilo más de los que unieron a ese hombre y esa mujer.

Aunque también es cierto que siempre les quedarán Lisboa y el British Bar y el reloj que marcha hacia atrás:




Gracias, Bruno, por tanto, y buen viaje.

viernes, 15 de febrero de 2019

sueños 14 y 15.


Acá, hace casi cuatro años, conté de una ocasión, la primera que registré, cuando una amiga me decía, por mensaje de Facebook, que había soñado conmigo. Y ahora, en el lapso de menos de un par de meses, dos amigas más compartieron, por el mismo medio, una experiencia similar.

El mero día de Navidad, Gina me contaba que se le había quedado súper marcado un sueño conmigo: ¡Soñé que vendías orquídeas! Que tenías un gran negocio y que nos enseñabas todas las variedades que tenías. ¿Será por tus fotos de flores?

Y hace apenas algunos días, Maru, me comentaba: Soñé contigo y tenías una mascota: ¡¡un pingüino bebé!! Le dabas un pequeño biberón...

Me sigue pareciendo fascinante eso de aparecerme en la vida de otros, aunque sea solo en la dimensión onírica y aunque no sepa el motivo ni el significado.

En la Biblia se interpretaban los sueños. Igual en diferentes tradiciones místicas, religiosas o esotéricas. Sigmund Freud le dio un giro diferente al convertir la práctica en uno de los pilares de su técnica psicoanalítica. Y la sabiduría popular asocia ciertos sueños con significados establecidos, más o menos precisos.

Yo, con mis pacientes en psicoterapia, no interpreto, sino que uso sus sueños, cuando los tienen y los quieren compartir, como punto de partida para el procesamiento de situaciones perturbadoras de su vida. Ya su psique (más o menos consciente) se encarga de revelarles el significado, sin la intervención de mis (inevitables) proyecciones. En ocasiones, hago el ejercicio de intentar comprender algo de su proceso, entendiendo cada personaje del sueño como una parte de sí mismos.

Yo no tengo idea de qué parte de Gina o de Maru podría yo representar, pero habérmeles aparecido a estas mujeres que conozco desde la infancia entre orquídeas o alimentando a un bebé pingüino, y que además me lo hayan compartido, me parece digno de contarse (y de agradecerse).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Invitado: Karmapa 17






Nuestro Buda niño 

Tendemos a pensar en el Buda como alguien con grandes poderes, una especie de Supermán con superpoderes que vendrá a protegernos y a salvarnos cuando pase algo terrible. ¿Pero quién es el verdadero superhéroe? Tú eres. Supermán no es el Buda. Tú eres. ¿Quién es tu protector? Tú eres. ¿Cuál es tu mayor poder? Es el poder de tus motivaciones nobles. La causa y el efecto kármicos nos enseñan que cada uno de nosotros es una persona con un poder tremendo para cambiar el mundo. Por lo tanto, deberías de valorarte a ti mismo y confiar en tus propias habilidades. Este es un punto clave para poder asumir grandes responsabilidades, a través de tus metas e intenciones nobles.

Por esta razón, no debemos estar siempre esperando a que alguien afuera de nosotros intervenga, como si estuviéramos implorando a los budas y bodhisattvas: «Por favor bendíceme para que me sucedan cosas buenas». Hacemos peticiones continuas a nuestro maestro o lama para que nos otorgue sus bendiciones. ¡Pero a veces la batería del lama se ha agotado! Tanta gente quiere recargarse a partir del lama que aun la batería más grande se puede agotar. También hay personas que hicieron algo bueno en el pasado y ahora esperan que se haga algo bueno por ellos.

Creo que es muy importante no nada más esperar la ayuda de los budas y maestros externos. También necesitamos entender que tenemos un Buda interno o un maestro interno. Eso significa que necesitamos ser nosotros quienes hagamos el esfuerzo. Necesitamos crear las oportunidades, o producir la buena energía, sin estar siempre esperando a que alguien llegue e intervenga desde afuera. Creo que es muy importante que produzcas esto tú mismo, porque, de hecho, tú eres el Buda. No un buda tan efectivo, quizás, pero... un buda, un buda pequeño. Nuestro Buda es como un niño que no ha crecido aún lo suficiente para hacer más, así que necesitamos nutrir nuestro Buda interior, nuestro Buda niño.


Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía.

sábado, 9 de febrero de 2019

al alimón


Siempre me ha encantado esta expresión, aunque fue hasta hace apenas unos años que supe cómo se escribía. Yo siempre había pensado que era: a la limón. Sabía que se refería a la manera de hacer algo colaborando con alguien más. Y toda la vida creí que tenía que ver con limones, con mitades de limones que, de algún modo, se unían por un objetivo común.

Como mi camarita y yo que nos juntamos para lograr esta imagen de la luna nueva. 



O como mis amigas de Facebook que se juntan con la imagen compartida y la completan con palabras: «De humo», decía Abril. Y Ana seguía con la comparación: «¡La luna se esfuma!».

(Y todo debido a la poca luz y el movimiento de mi mano, me explicaría Ángela.)

Volviendo a los limones que hacen posibles estas colaboraciones, resulta que alimón no se usa sola, sino siempre en la expresión al alimón, que según la RAE, es una falsa separación de alalimón. Pero no dice nada sobre este alalimón junto, ni de dónde viene ni qué significaba ni nada.
Vaya usté a saber...
Pero eso sí, sigamos haciendo cosas al alimón, entre dos orillas del Atlántico
o dos pantallas en una misma ciudad.

jueves, 7 de febrero de 2019

curiosidad 2



Siempre me ha llamado la atención cómo en México las varillas que sobresalen de las construcciones inacabadas se coronan con botellas, de vidrio en su mayoría, aunque me parece que también se usan las de plástico. Alguna vez alguien me dijo que esto evitaba que las varillas se oxidaran. De la punta, supongo. Casi siempre, una imagen así me producía un poco de tristeza por que un proyecto quedara inconcluso y, muchas veces, deteriorándose. Me parecía una imagen muy del tercer mundo.

Hace unos días, iba caminando al consultorio y me encontré estas varillas con estas botellas y me pareció una imagen preciosa. Me imaginé que alguien podría subirse al techo e ir golpeando las botellas con con algún instrumento metálico y hacer música.


martes, 5 de febrero de 2019

¡Feliz Losar!




Feliz Losar
Año del cerdo de tierra 
2019

De Dzogchen Ponlop Rinpoché, Dilyak Drupon Rinpoché y la Sangha de Nalandabodhi Internacional

* * *

El cerdo de tierra tiene una naturaleza extremadamente gentil y cuidadosa, y es sensato y realista. Es muy tolerante y de buena gana perdona a los demás por sus malas acciones. El cerdo es un trabajador esforzado y tiene la habilidad de recuperarse rápidamente de los contratiempos. Puesto que es el aspecto femenino, la compasión le llega naturalmente y sin esfuerzo. Bajo su protección este año del cerdo femenino de tierra nos proporciona la oportunidad de encarnar esto para el beneficio de todos los seres sensibles. 

Que su protección traiga lo auspicioso, la buena salud, la felicidad, la prosperidad y el éxito para todos. 

Explicación tomada de Dilgo Khyentse Fellowhip - Sheshen.
Traducción mía.

lunes, 4 de febrero de 2019

b l a n c a




¿Y qué más se podría decir de esta flor que se abre al cielo de la mañana?

En realidad, nada. Salvo que mi adicción al diccionario me llevó a descubrir una definición casi absurda:1. adj. Dicho de un colorSemejante al de la nieve o la lechey que corresponde al de la luz solarno descompuesta en los varios colores del espectro

Y esto me llevó a recordar una enseñanza del Buda, que he escuchado de diferentes modos en palabras de mi maestro: El primer momento de nuestra experiencia —desnudo, directo— no está teñido por los pensamientos o por las palabras. Es una percepción pura en la que permanecemos un instante apenas. De ahí pasamos a las etiquetas y las conceptualizaciones, que después tomamos como la experiencia directa, alejándonos de ella, paso a paso. 


Hasta llegar a decir que una flor es del color de la nieve o la leche.

Cuando en realidad, no hace falta decir nada.