viernes, 13 de febrero de 2026

Invitado: Thich Nhat Hanh


Por favor llámame por mis nombres verdaderos


No digas que partiré mañana 
porque aun hoy todavía llego.

Mira profundamente: llego en cada segundo
para ser un brote en una rama de primavera,
para ser un ave menuda, con alas frágiles aún,
aprendiendo a cantar en mi nuevo nido, 
para ser una oruga en el corazón de una flor,
para ser una joya escondiéndose en una piedra.

Sigo llegando, para reír y llorar, 
para tener miedo y esperanza. 
El ritmo de mi corazón es el nacimiento y 
muerte de todos los que están vivos.

Soy la mosca de mayo transformándose en la superficie del río,
y soy el pájaro que, cuando viene la primavera, llega a tiempo 
para comerse la mosca.

Soy la rana nadando alegre en el estanque claro, 
y también soy la culebra que, aproximándose en silencio, 
se alimenta de la rana. 

Soy el niño en Uganda, todo piel y huesos,
y soy el comerciante de armas, que vende armas mortales a Uganda. 

Soy la niña de doce años, refugiada en una barcaza, 
que se tira al océano después de haber sido violada por un pirata del mar, 
y soy el pirata, mi corazón aún incapaz de ver y amar. 

Soy un miembro del politburó, con mucho poder en mis manos, 
y soy el hombre que debe pagar su "deuda de sangre" a mi gente,
que muere lentamente en un campo de trabajos forzados. 

Mi alegría es como la primavera, tan cálida que hace brotar flores en todas las avenidas de la vida. 
Mi dolor es como un río de lágrimas, tan colmado que llena los cuatro océanos. 

Por favor llámame por mis  nombres verdaderos, 
para que pueda oír todos y mis gritos y risas a la vez, 
para que pueda ver que mi alegría y mi dolor son uno.

Por favor llámame por mis nombres verdaderos,
para que pueda despertar, 
y para que la puerta de mi corazón pueda permanecer abierta,
la puerta de la compasión. 


Original en inglés, aquí.
Traducción al español, mía.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Invitada: Jetsunma Tenzin Palmo


Hemos de reconocer que, en efecto, a veces es necesario que suframos. Pensamos que lo mejor para todos nosotros es estar en algún tipo de reino celestial donde no hay nunca más problemas. Bueno, de hecho, este es un punto de vista muy estrecho, que piensa que todo está bien solo si todo es placentero y cómodo. Pero a veces es necesario que lidiemos con desafíos y dificultades; de otro modo, ¿cómo vamos a crecer? 


jaula.sombra,sol

Original en inglés, aquí. Traducción al español e imagen, mías.


domingo, 8 de febrero de 2026

3333


De la definición que da el diccionario al vocablo "tres" (repetido cuatro veces en el título de la entrada y que es la representación simbólica de un número digo yo), escogí tres que me gustaron y luego otras tres. Y dejé allá en el DLE otras tres por si alguien quiere ir a verlas.

  1. adj. Dos más unoU. t. c. pron. —¿Cuántos alumnos tiene? —Tres.
  2. m. Número natural que sigue al dosEl número complementario es el tres.
  3. m. En la barajael dadoel dominóetc., elemento marcado con tres señales.
  4. m. Regidor de una ciudad o villa en que había tres de ellos.
  5. m. Conjunto de tres voces o de tres instrumentos.
  6. f. pl. Tercera hora después de mediodía o de medianocheSon las tres.


 ¿Por qué este rollo con el tres? Porque esta es la entrada tres mil trescientos treinta y tres de este blog. Y es un número capicúa y si sumas los dígitos que lo componen (algo que a mi mamá, por alguna extraña razón, le encantaba hacer: quizá para intentar autorregularse) vuelve a sumar 3: 3 + 3 + 3 + 3 = 12 y 2 + 1 = 3. Genial, ¿no?

Y genial me parece también haber llegado a este número de entradas publicadas, la verdad. Y que tú sigas por aquí leyéndome, aún más.

Lo celebro con esta entrada que podría titularse también 3 x 4, ¿verdad?

Lo celebro con tres imágenes aleatorias de mi casa, de mi entorno, del espacio que acoge al blog y sus más de 3 mil entradas, el espacio que también me acoge a mí:

atardecer cobrizo con jacaranda en primer plano

*

flor revelada al descolgar una maceta de pared

*

flores de cactus navideño en mi balcón



Lo celebro con esta cita sobre la compasión de la maestra zen, Roshi Joan Halifax, y mi traducción al español:




Compasión es:
la intención y compromiso
de aliviar el sufrimiento de
otros de una manera
no prescriptiva y no transaccional.


Y aspiro a que mis acciones y mis palabras contribuyan a hacer de este mundo que compartimos un espacio más compasivo.
 


sábado, 7 de febrero de 2026

se - pa - ra - ción


Yo escucho separación y entiendo abandono. Entro en pánico. Me imagino el fin de todo: de la relación, del amor, del cuidado. Del mundo tal y como lo conozco.

separación


Del lat. separatio, -ōnis.
  1. f. Acción y efecto de separar o separarse.

La verdad es que la lista de sinónimos del sustantivo en cuestión alienta este miedo, salvo, quizás, los dos últimos: "espacio" y "trecho". Así, de a poco, puedo ir cambiando mi relación con la separación, viendo que puede entenderse desde una perspectiva mucho más positiva de lo que la vida me enseñó desde que era muy chica.

La primera separación consciente sucedió cuando N se fue. Luego seguirían muchas más. J entre las más recientes (o así se sigue sintiendo, aunque ya va por los 11 años), junto a B, L, E, St, algunas más dolorosas que otras. Cuando nació Santiago, la separación, violenta y desgarradora, se dio con mis papás y, en consecuencia, con el resto de la familia de todos lados. Algunas relaciones se medio recuperaron pero acabaron por sucumbir. 

Luego vino el divorcio: una separación que se formalizó en cuestión de semanas y me dejó a la deriva, sola como se suponía que ya no ocurriría: sin la familia de origen ni la familia de adopción. A la deriva, pues, hasta que fui logrando atracar, anclar, como una familia de dos: madre e hijo.

Y, claro, cuando entre nosotros se asoma la "se-pa-ra-ción", entro en pánico.

Santiago se ha ido de casa varias veces y ha vuelto otras tantas, menos a estas alturas. Ahora quizás su partida es más firme, aunque la vida misma no lo es. "Su cuarto" es aún "su cuarto", pero hoy tiene su propia casa junto a Yare, su pareja, y sus gatijos, Copal y Simba. Y ese cuarto va fungiendo como mi cuarto de huéspedes.

separar


Del lat. separāre.
  1. tr. Establecer distanciao aumentarlaentre algo o alguien y una personaanimallugar o cosa que se toman como punto de referenciaU. t. c. prnl.

Entonces resulta que nos damos cuenta, con terapia de por medio porque solos no hemos podido resolverlo, que necesitamos separarnos conscientemente, como dos adultos, estableciendo distancia, pero sin abandono y sin dejar de querernos.

Pero yo aún me asusto.

Porque distancia me resuena a distanciamiento y ese se ha sentido muy feo en mi vida. Fue jri, aquel amor fracasado, el que habló de esa diferencia y se instaló él en el distanciamiento. Pero lo mío con mi hijo es distancia de las sanas, de esas que se necesitan para seguir creciendo y andando como adultos en el camino de la vida, sin que dejemos de acompañarnos en nuestros caminos. 

Pero yo aún me asusto.

abandono


  1. m. Acción y efecto de abandonar o abandonarse.

Viajo para atrás al primer abandono, recuperado gracias al trabajo en psicoterapia: Mi hermano nació cuando yo tenía 11 meses, es decir, que mi mamá se embarazó de él cuando yo tenía apenas dos meses de edad, es decir, cuando era aún una recién nacida. Cuando él nació, yo no cumplía ni el año y, sí, en en sentido y sin conciencia por supuesto, perdí a mi mamá. Eso sin contar, que ella estableció con mi hermano una relación mucho más afín y amorosa que conmigo, porque así pudo, porque no sabía cómo relacionarse con una niña. 

En cierto modo, me he pasado la vida (o me la pasé hasta hace muy muy poco y recaigo aún) buscando llenar ese hueco insondable. Me las ingenié para encontrarme una y otra vez con la misma experiencia de hueco, intentando arreglarla, cuando la única forma de lidiar con ella, es aceptándola. Dejar de pedirle a los demás que llenen lo que ni se puede llenar ni le toca a nadie más que a mí acoger.

abandonar


Del fr. abandonner, y este del germ. *banna 'orden'.
  1. tr. Dejar solo algo o a alguien alejándose de ello o dejando de cuidarloHan abandonado este edificio.


Y cuando el susto me gana, porque aún me gana a veces, aplico la de mi mamá: abandono o propicio yo misma un abandono imaginario por parte de alguien querido como una forma de defenderme del dolor, del vértigo de ese abismo interior, incluso comportándome agresivamente. Entonces alguien muy querido, Santiago, procesa lo suyo y me ayuda de paso con lo mío (gracias, changuito). Y yo proceso lo mío y espero, de paso, ayudarle a él a procesar lo suyo. 

Así resignifico: me doy cuenta de que separación no es (necesariamente) desatención, desamparo, desabrigo o aislamiento. Que separarse(nos) puede, de hecho, acercarnos de manera más sana y más profunda al darnos la oportunidad de trascender los patrones que nos (me)  permitieron sobrevivir hace años, pero que hoy solo causan sufrimiento, propio y a los demás.

Para cerrar,  esta cita que me mandó el universo ya no me acuerdo cómo, con mi propia traducción:


In the end, the work of relationship is the work of awakening: trusting what remains when grasping falls away.

nico hase, “Closer Apart”


"Al final, el trabajo de relación es el trabajo del despertar: confiar en lo que queda cuando desaparece el aferramiento."
nico hase, "Más cercanos, separados"

 

domingo, 25 de enero de 2026

Invitada: Joni Mitchell




love is in the air





and i only have questions

will we ever be in the same physical space?

will we ever by able to be in each other's arms?

does friendship encompass love?

does love encompass friendship?

is love ever enough?

do you feel anything like what i feel? (i don't dare ask)

do dreams come true?

fantasies are a waste of time and energy, aren't they?

am i being too much (or not enough)?

do we have enough time left?

would you dare face the world mask-free again?

should i just tell you how i feel?



and just for fun



viernes, 23 de enero de 2026

Invitado: Garchen Rinpoché


Cuando medites, solo descansa y mira la naturaleza de la mente. Habrá un espacio donde los pensamientos pasados han cesado y los pensamientos futuros no han surgido aún, y ese espacio está completamente vacío de fijaciones. Si reconoces ese espacio, simplemente permanece ahí. 

Uno no puede decir que este momento de vacío se ha visto y tampoco puede decir que no se ha visto. Pero quien piensa: "Lo he visto", ese es quien ha de reconocerse. Y quien piensa: "No lo he visto", es también quien ha de reconocerse. Es quien lleva a cabo todas las acciones. Este es quien debes reconocer como la naturaleza de tu mente. Esta naturaleza está más allá de ir y venir, permanece 
siempre, como el espacio. Los pensamientos vienen y van, así que no te aferres a ellos, sino que presta atención a lo que siempre permanece, sea lo que sea que suceda a su alrededor.  


el cielo como el espacio esta mañana y las nubes pasajeras

Original en inglés, aquí.
Traducción al español e imagen, mías.

jueves, 22 de enero de 2026

Invitada: Tracy Chapman

 



aleatoria, random pues 5


Así es la cosa cuando quiero (necesito) escribir y no sé sobre qué.

 (Me salto al número 5 de esta serie porque en el 4, que aún no se publica, encontré unas notas a las que volveré en algún momento.)

Como ayer que, después de cortarme el pelo (con Bruno, claro, no yo sola), me fui a la Gandhi a por un café y me comí también un chocolatín. El café era un latte al que no le puse azúcar y, por lo tanto, no revolví. Venía adornado con un corazón blanco de leche que se fue manteniendo casi sin distorsión mientras bebía. Al final se deshizo, claro. Y  me recordó que cuando antier le serví su porción de atún a la Khandro, parecía también un corazón, pero más fisiológico que el del latte, que era la versión estética abstracta.

Como antier que salí a caminar por la mañana y fotografié otra vez una planta silvestre que crece detrás del edificio G y cuyas hojas han quedado como encaje después de que unos insectos hicieron de ellas su festín. Hace unos días, descubrí que habían florecido, con unos pomponcitos color de rosa, con estambres que sobresalían, parecidos a las imágenes del coronavirus. Entonces empecé a fotografiar esas flores. Y cuál no sería mi sorpresa, cuando las descargué de mi camarita a mi compu y en una de ellas vi algo rojo intenso. Entonces me acerqué y descubrí que era una catarina muy acomodadita entre las flores, quizás durmiendo. Yo amo las catarinas y me hizo tan feliz el hallazgo fortuito de mi cómplice de caminatas. Tan feliz que usé la imagen para ilustrar la entrada anterior y aquí la vuelvo a compartir hoy:


Ayer también, mientras bebía latte y comía chocolatín (too fancy if you ask me; recuerdo los mejores que he comido en Lyon, a dos días de la pandemia, con Demian y familia), leía a Han Kang, The White Book, y me enamoraba aún más. Beauty and pain are not dual, cannot be made dual, are not separate and are not different. Y fantaseaba con leerte el libro blanco de Han Kang en voz alta. Que me lo leyeras tú. Fantaseaba con cepillarte el pelo (largo, gris, ondulado) o trenzártelo. Con caminar tomada de tu mano al borde del mar, o donde sea. Con prepararte todos los platos vegetarianos que sé hacer, mientras tú me miras y me hablas, o no, desde el sofá de la sala. Con recorrer las enredaderas de tus brazos con mis dedos.

Y como ayer que el día cerró con un atardecer espectacular que no pude fotografiar porque estaba en sesión con una paciente nueva. Pero capturé las últimas pinceladas del ocaso en grises, morados y un poco de rosa y naranja. Desde mi balcón.




Mientras que el día hoy (cumpleaños de una examiga a quien le deseo lo bueno, cuyo recuerdo aún duele, pero cada vez menos), empezó con flores verdes, con rosas (una lozana, otra marchita) y con tus palabras de aliento.
Gracias.