viernes, 27 de febrero de 2026

La voz de Hind Rajab


Fui a ver La voz de Hind Rajab, de la directora tunecina Kaouther Ben Hania y ganadora del "León de Plata - Gran Premio del Jurado" en el Festival Internacional de Cine de Venecia, porque siento un compromiso (una deuda moral) con todos los niñas y las niñas y los adultos y adultas y los ancianos y ancianas y los adolescentes que han sido asesinades en Palestina. Y  heridos. Y mutilados. Y maltratados. Y colonizados. Y dejados huérfanos, de padres y de hijes. Y desaparecides del mapa. Mucha más allá de filias o fobias, en Gaza y alrededores hemos sido testigos, y lo seguimos siendo, de lo peor que nuestra especie es capaz de infligir en otros seres, humanos y no humanos, vegetales, animales. En el medio ambiente.

Atestiguar es lo menos que puedo hacer.

Una niña encerrada, atrapada en un coche entre cadáveres de miembros de su familia, atacados mientras cumplían con las órdenes de evacuación. Una niña pidiendo ayuda, pidiendo que la saquen de ahí, pidiendo "ven por mí". Una niña asustada de la oscuridad. Una niña entre más de 300 balazos. Una niña de 6 años confiando en quien hablaba con ella. Los voluntarios de la Media Luna Roja acompañándola por teléfono, presionando para poder ir por ella, confiando en que lograrían salvarla. Una madre y un hermano esperando en su casa. 

El desenlace: una ambulancia con dos paramédicos que al final, después de horas, finalmente están a punto de llegar. Y más disparos: sin justificación (si es que alguna vez la hay), sin motivo, sin advertencia. Dos hombres muertos cumpliendo con su deber, arriesgando la vida. Una niña muerta esperando la ayuda. Más de 300 disparos contra una familia y una ambulancia.

Y entonces recuerdo el cuento de la anciana y el cocodrilo que vi en feisbuc hace unos días, donde se comparaba al segundo con los palestinos y cuando vuelvo a escuchar la voz de Hind Rajab y veo su carita, me pregunto quién es el cocodrilo. Esta niña, no. Eso sí seguro.


Cierro esta reflexión con las palabras que Santiago me mandó en la noche de la tarde en que fuimos juntos al cine: 

chief, gracias por llevarme a ver la peli hoy
fue una experiencia brutal, pero necesaria
and a tremendous opportunity to connect to loving kindness and compassion, however raw and poignant it was

1 comentario:

  1. Solo de imaginar mi cuerpo se tensa, la vi anunciada en el cine y en este momento de mi vida no puedo gestionar tal brutalidad, esto no excluye el compromiso de ser compasiva y amable conmigo y con el otro (como dice Santiago). Abrazos. Susy

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