lunes, 9 de septiembre de 2013

Fantasía

Ambas vimos la fotografía. A ambas nos gustó. Tú la comentaste. Yo, no.

Yo pensé que ellas (las mejores amigas que se tatuaron un ancla en el tobillo -una en el izquierdo; la otra en el derecho- como símbolo de los sueños cumplidos y de los sueños por cumplir) podíamos haber sido tú y yo, tatuándonos una mariposa (tú) y una catarina (yo), como símbolo de una amistad fraguada más allá del medio camino.

¿Habrás pensado algo tú? ¿Nos recordarás alguna vez?

Yo debería, quizá, tatuarme una catarina con alas de mariposa y dejarla volar sin rumbo, sin destino, sin final.

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