martes, 30 de septiembre de 2014

Invitado: Dzongsar Khyentse Rinpoché



No es la gran cosa 





Hasta cierto punto, la mente de la renunciación es muy simple: tenemos una mente de renunciación cuando nos damos cuenta que todo esto no es la gran cosa. Alguien te pisa los dedos de los pies (o te ofende o te insulta) - ¿Por qué tanto alboroto? Entre más nos acostumbremos a esta noción, tendremos más mente de renunciación. La renunciación tiene, de algún modo, esta connotación de abandonar algo. Pero es como el ejemplo del espejismo. No puedes privarte del agua porque no hay ninguna: Es solo un espejismo. Es más, no tienes que abandonar un espejismo, porque ¿cuál es el sentido de renunciar a un espejismo? Uno solo necesita saber que es un espejismo. Tal entendimiento es una renunciación enorme. En el momento en que sabes que es un espejismo, es muy probable que ni siquiera vayas allí porque sabes que es falso. O aun si vas, no hay decepción porque ya sabes qué es lo que hay allí. Como mínimo, solo te llevarás una desilusión pequeña.



Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Invitados: Tilopa & The Beatles





Tilopa a Naropa: 

"Criatura, no son las apariencias las que te encadenan, sino tu ansia."

Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía 

*




domingo, 28 de septiembre de 2014

lavando ropa


Se me limpia el corazón.


Se me tranquiliza el ánimo.


Hace unos años, tomé un curso de actualización pedagógica, como requisito laboral, y recuerdo que la maestra nos pidió a los participantes (estudiantes, maestros e investigadores de posgrado) que describiéramos una actividad en la que fuéramos muy buenos. Sin ningún titubeo, yo respondí que era buenísima lavando ropa a mano (y dejé a más de uno con la ojos cuadrados). Sé cuánto tiempo dejar la ropa remojando antes de tallarla, cuántas veces enjuagarla antes de que esté lista para tenderse y, sobre todo, cómo acomodarla a secar para que no se deforme o no se arrugue, dependiendo de la prenda. Y todo esto me lo enseñó mi mamá, que era experta en el lavado a mano.

No recuerdo muchas otras lecciones suyas, pero verla ante el lavabo del baño, lavando un suéter por ejemplo, y luego tendiéndolo sobre una toalla perfectamente colocada en el piso de la regadera, después de haberlo exprimido suavemente enrollándolo con otra toalla, es una imagen que conservo vívida en la memoria. Y hoy recuerdo vívido también ese hueco que sentí en el pecho tras su muerte. (Serán las pérdidas presentes.) 

Hay veces que lavo mi ropa de forma más mecánica y, en cambio, hay otras cuando estoy más presente conmigo misma mientras lo hago. Cuando tengo el corazón roto, me resulta especialmente apaciguador sentir la frescura del agua, la textura de la telas, la viscosidad del jabón entre mis manos. Y nunca deja de sorprenderme que, pase lo que pase, la mugre de la ropa se la lleva el agua y las prendas cada vez vuelven a quedar limpias.

Así supongo que le sucede al corazón que, pase lo que pase, nunca se pierde, pese a todo lo que digan (que me dijo mi amiga Berna) y se recupera una y otra vez, como la ropa recién lavada.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Impermanencia 7


Hace días que ya no se oyen los pitidos del agente de tránsito en la esquina. La Feria de Tlaltenango pasó también, como todo.

Otra vez se acerca el otoño, inexorable, con su aire frío y las últimas lluvias.

Y tú te me distancias, ¿también inexorable?

sábado, 20 de septiembre de 2014



soñaré que tú me despiertas que aún vive tu apuesta por nosotros dos

Tríptico 4



El otoño llega ya con ese aire frío que deja una cobija sobre la cama que fue nuestra.

.

Tu calor se echa más a faltar.*

.

La cercanía del invierno y el final del año se me agazapan en la garganta.




*Construcción influida por el catalán trobar a faltar.
(DPD, 1a edición, 2005).

viernes, 19 de septiembre de 2014

Invitada: Paca Aguirre


Un mar, un mar es lo que necesito.
Un mar y no otra cosa, no otra cosa.
Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre.
Un mar, un mar es lo que necesito.
No una montaña, un río, un cielo.
No. Nada, nada,
únicamente un mar.
Tampoco quiero flores, manos,
ni un corazón que me consuele.
No quiero un corazón
a cambio de otro corazón.
No quiero que me hablen de amor
a cambio del amor.
Yo sólo quiero un mar:
yo sólo necesito un mar.
Un agua de distancia,
un agua que no escape,
un agua misericordiosa
en que lavar mi corazón
y dejarlo a su orilla
para que sea empujado por sus olas,
lamido por su lengua de sal
que cicatriza heridas.
Un mar, un mar del que ser cómplice.
Un mar al que contarle todo.
Un mar, creedme, necesito un mar,
un mar donde llorar a mares
y que nadie lo note.


Invitado: Kenpo Tsultrim Gyamtso Rinpoché



Pero cuando experimentamos la realidad genuina, la verdadera naturaleza de la mente, las apariencias no son captoras sino amigas.

Compuesto por Rinpoché en Dorje Denma Ling en 2006.
Traducido al inglés por Ari Goldfield en 2006.
Traducción al español, mía.



en el mar de cortés



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Invitado: Dzigar Kongtrul Rinpoché



¿Cómo podemos mantener nuestro amor hacia nuestros seres queridos fresco, vivo y puro? Reflexiona sobre ti mismo y localiza, en el amor que sientes por los demás, tu propia centralización en el yo. No la juzgues cuando la encuentres, pero deja que quede expuesta ante tu propia conciencia, y luego lentamente suéltala y trata de ver en los otros las cualidades que verdaderamente amas y atesoras. Ve qué tan enriquecedor es el amor para ti en tu propia vida, y aprecia a esa persona desde ese lugar, ve qué alegría tan grande es para ti extender el amor y el cuidado, en especial cuando está libre de expectativas y de segundas intenciones. Vuelve a esto una y otra vez. Es importante poder localizar e identificar el amor y la centralización en el propio yo, y luego soltar la centralización en el yo y mantener el amor y hacerlo verdadero. Así es cómo nuestro amor por los demás se mantiene genuino, puro y duradero.


De las enseñanzas del pasado fin de semana en la shedra.
Original en inglés, aquí.
Traducción al español, mía.

martes, 16 de septiembre de 2014

Pendiente(s) 1


Caminar de la mano bajo una lluvia fina en un día que lleve tu nombre.

Visitar el Museo Nacional del Azulejo en Lisboa y pasear por Oporto.

Ver las ballenas y sus crías en el Mar de Cortés, justo antes de mi cumpleaños.

Que me regales una rosa, paseemos por Sant Jordi juntos, y nos compremos algún libro.

Comer pozole verde en el restorantito enfrente de mi casa (ya la volvieron a abrir).

Celebrar un primer aniversario feliz.

Hacer una fiesta con invitaciones firmadas con tu nombre y con el mío. (Y estrenarme el huipil blanco que me compré para una ocasión así.)

El Valle de Arán.

Ver los cascarones de Candela, en DF, en Cuernavaca o en Valencia.

Vernos desnudos una vez más.


La RAE dice que "pendiente", entre otra cosas, es 3. adj. Que está por resolverse o terminarse...

lunes, 15 de septiembre de 2014

Invitada: Gloria Trevi


patético, ca.

(Del lat. pathetĭcus, y este del gr. παθητικός, que impresiona, sensible).

1. adj. Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.


...porque también se vale...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Esperanza


*


Si los cazahuates están floreando en septiembre (el mes de más lluvia), cuando su época es el invierno (las meras secas), entonces todo es posible.
Hasta nuestro amor.


*


Cuernavaca, septiembre 2014

*

sábado, 13 de septiembre de 2014

"El día que me dijiste"


Como consta en otro lugar, yo crecí escuchando a Chavela Vargas y no solo eso, sino que su voz y su música me han acompañado en mi vida adulta hasta el día de hoy, a veces compartida con otros, a veces en soledad. Hay una canción en especial, grabada en su primer LP ("un disco nuevo ortofónico alta fidelidad, diseñado para tocarse en los aparatos de hoy y mañana", de RCA Victor, sí el del perrito y el gramófono, proveniente de la colección de mis papás), que ha estado conmigo desde siempre y que hoy vuelve a aparecerse.


Primer elepé original de Chavela

Se trata de "El día que me dijiste". Hasta hace poco, la había buscado en internet sin éxito. Hoy volví a hacerlo (amanecí cantándola en mi cabeza) y no solo encontré un video en youtube con la pista original del disco que conservo, sino que, además, encontré información sobre su autor. Hernán González G., en su artículo "Aprender a Morir" en La Jornada del lunes 13 de agosto de 2012 señala que: "Entre las mejores creaciones de Chavela, aunque con discreto arreglo, está El día que me dijiste, fragmento de un bello poema de José María Gurría Urgel, al que la menor de sus hijas, la talentosa escultora Gela Gurría, le puso una intensa melodía."

El día que me dijiste
Pa que negar que te quiero
Se te poblaron los ojos
Con millones de luceros
Equivocados de noche
Equivocados de cielo

El día que me dejaste
Los millones de luceros
De tus ojos se escaparon
Y en mi pecho se metieron
Equivocados de noche
Equivocados de cielo

Hoy camino por el mundo
Llena el alma de luceros
Luceros que equivocaron
La negrura de mi duelo
Con la noche de tus ojos
Y con la noche del cielo

Hace 31 años y un pelín (como todo lo que viene sucediendo hace un rato en mi vida), el 2 de julio de 1983, me empecé a despedir (la despedida despedida fue al día siguiente) de ti y de tu hermana, sí en Barcelona, en el sobreático 1o de la calle París 128, ya no recuerdo si en la recámara que había sido de Pedro Antonio y que luego fue mía por unos días o en la tuya o en la de Mari. Sí recuerdo que con una inspiración surgida de no sé dónde me lancé a cantarles, bajito eso sí para no desentonar más de lo que por naturaleza desentono, dos canciones de mi repertorio íntimo (o sea, de las que solo cantaba para mí misma en la soledad de la sala de mis padres o en alguna noche de insomnio o tarde de azote): esta a la cual vuelvo hoy y "No volveré" de Manuel Esperón (ambas interpretadas por Chavela en ese primer acetato). ¿Por qué las elegí? No lo sé. Quizá simplemente porque me sabía la letra completa y porque ambas aludían al amor y al desamor, temas de los cuales poco sabía en esa época pero que constituían el centro de múltiples fantasías.

Hace unas semanas, ya no sé con claridad si en Portugal o en México (creo que fue acá), te pregunté si te acordabas de aquella tarde y me dijiste que no. Entonces te volví a cantar, más bajito aún, "El día que me dijiste" y quizá lloramos un poco o tuvimos ganas. Siempre que recordaba esta canción, sentía que eras un poco tú quien me la cantaba y esta vez presentí tal vez que en breve sería yo quien te la volvería a cantar a ti. Quizá ahora nos toque a ambos ir caminando llenas las almas de luceros. O quizá podamos volver a darnos la mano.

Para cerrar, Chavela, alguna vez esa "mujer menuda de cuerpo; tan pequeña y esbelta que evoca a un adolecente (sic); morena nerviosa, dotada de una potente voz que ella maneja a su antojo; puede ser desgarrada y vulgar, para transformarse luego en queja, en ruego, en una entrega cuajada de armonías por las que se escapa incontenible el alma de esta mujer a la que no habíamos oído antes", según consta en la contrapartada del disco:




viernes, 12 de septiembre de 2014

a:u:s:e:n:c:i:a 1



Álbum de fotos:


Donde se hace evidente la separación de la persona con la cual se estuvo en el camino.


Nepantla, puente en curva
14 de agosto de 2014


Del cual se borra a aquellos con quienes vivimos momentos que pudieron haberse descrito como mágicos.

Las Mañanitas
12 de agosto de 2014

Donde parece que navegar hacia un paraíso fue una empresa solitaria, quizá lo fue.

Hacia la Isla Coronado
20 de agosto de 2014



En el que la presencia se disfraza de personaje aleatorio, desconocido.

Amaneciendo tras una nube sobre la
Isla del Carmen en el Mar de Cortés
23 de agosto de 2014

O en el cual se esconde la compañía compartida en una simple comida.

Ciudad de México
26 de agosto de 2014



NOTA: Fotografías de jota.erre.i


jueves, 11 de septiembre de 2014

Invitado: Mingyur Rinpoché


Un acercamiento más constructivo a las emociones negativas, similar al trabajo con los pensamientos negativos, es simplemente descansar tu atención en la emoción misma y no en su objeto. Solo observa la emoción sin analizarla intelectualmente. No intentes aferrarte a ella y no intentes bloquearla. Solo obsérvala. Cuando haces esto, la emoción no parecerá ni tan grande ni tan poderosa como al principio.



Original en inglés y fuente, aquí.
Traducción al español, mía.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Pequeño diálogo callejero


*

Él: Ira, güey. Pa que luego no digan que ando diciendo mentiras. Ahí va la Liliana.

Los otros: ¿Dónde? ¿Dónde?


*

sábado, 6 de septiembre de 2014

~ THE END ~



Él: "No me atrevo."

Ella: Ya no pudo responderle. El corazón se le volvía a romper, robándole la voz.


Short dialogue between two caterpillars


C1: That's mine!
C2: No, it's mine!
C1: I need it more than you do.
C2: How do you know that?
C1: Just look at me.
C2: I just see a regular caterpillar.
C1: Can't you see I haven't eaten in days?
C2: Oh, poor thing. That's right. You're almos disappearing.
C1: Don't make fun of me.
C2: I wouldn't dare do that, Mr. Dying Caterpillar.
C1: I am as alive as you are.
C2: Oh really? I don't think I can see you anymore.
C1: I am bigger and stronger and more intelligent and prettier than you are.
C2: Exactly! That's why I get the cabbage leaf...

jueves, 4 de septiembre de 2014

.n.o.s.o.t.r.o.s.


nosotros, tras.
(De nos y otros).
1. pron. person. Formas de nominativo de 1.ª persona plural en masculino y femenino. U. con preposición en los casos oblicuos. Por ficción, que el uso autoriza, algunos escritores se aplican el plural, diciendo nosotros, en vez de yo.
entre ~.
1. loc. adv. Con confidencialidad entre el hablante y el oyente.Entre nosotros, esto no me gusta.


Quién, sino la RAE, podría proponer estas definiciones. Muchísimas palabras que no dicen nada de ti y de mí. 


Y entonces me pregunto y te pregunto: "¿Cómo es que tú y yo somos nosotros? ¿Cuándo somos nosotros tú y yo? ¿Dónde tú y yo nos convertimos en nosotros?"


Quizá cuando nos vemos a los ojos, jugando o no al cíclope, y nos perdemos, tú en mi mirada, yo en la tuya.

Quizá cuando vamos tomados de la mano y damos o sentimos un apretón, porque advertimos una amenaza (las más de las veces, para el otro, o sea, tú cuidándome o yo cuidándote a ti) o solo porque sí.

Quizá cuando soñamos con una vida juntos, con la conciencia de que cada uno es cada cual, y con la certeza de que nuestra mutua compañía nos hace ser más de lo que somos, más de lo que creemos.

Quizá al escuchar tú mi nombre y yo el tuyo y sentir que la piel se nos enchina o el aliento se entrecorta.

Quizá cuando pensarte me conmueve hasta las lágrimas.

Quizá cuando recordarme te deja como suspendido en el tiempo, deseando que no nos separaran 8,000 kilómetros.


Quizá en el museo de los trolebuses (que, por supuesto, así no se llama en realidad), donde tú vas como niño en día de fiesta y yo te acompaño y me enamoro.

Quizá en una lancha en el mar de cortés, aunque nos cueste alcanzar a tomarnos las manos.

Quizá compartiendo la misma cama, cuando tuya o mía dejan de tener sentido e inauguramos un espacio nuevo.

Quizá sentados en el pequeño espacio en la plaza principal de Lisboa en donde te puedes sentar casi tocando el mar (como diría Itzel).

Quizá en mi cama cuando despierto sobresaltada en la madrugada y te echo a faltar.

Quizá en tu mesa del despacho cuando buscas entre las fotos del viaje para enviarme alguna o cambiar tu portada de feisbuc.



Quizá nosotros sea algo mucho más allá de estas palabras, que intentan atrapar lo inasible.

Quizá no seamos nada más que lo que eres tú y lo que soy yo en este instante.

Quizá.



Nepantla, puente en curva (¡una maravilla!, dices tú y yo coincido), agosto 2014
Retrato nuestro hecho por mi comadre Ma. Eugenia

miércoles, 3 de septiembre de 2014

...reminder...


"Quiero amar y que me amen, acompañar y que me acompañen, envejecer junto a alguien que me quiere y a quien yo quiero." (aim) 

Invitado: Mingyur Rinpoché



Sin entender el karma, tendemos a ver nuestra vida en términos de decisiones y actividades que podemos identificar, lo cual refuerza el egocentrismo. Las enseñanzas sobre el karma proponen que hagamos nuestro mejor esfuerzo cada momento y confiemos en el desenlace positivo de las acciones positivas, el cual nunca vemos o conocemos. No nos enfocamos en el resultado, ni buscamos recompensas externas por nuestra buena conducta. Más bien aprovechamos nuestra existencia humana para cultivar una mente que use cada oportunidad para orientarse más y más hacia la felicidad y la liberación para nosotros mismos y para los demás. Si podemos tener una idea de cómo funciona esto hora a hora, día a día, entonces podemos confiar en los beneficios a lo largo de lapsos largos.






Original en inglés, aquí.
Traducción al español, mía.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Hoy (2)


(Hoy empieza septiembre y no estoy segura que los "hoy" se puedan numerar porque en realidad solo existe uno, hoy.)

Hoy me fui a trabajar al centro de mi ciudad, esa que dices que se parece a aquella capital centroamericana. (Ya no me enojo con la comparación.) Después de años de no hacerlo, me fui en "ruta", el transporte público al que le hiciste tantísimas fotos, y no solo sobreviví (pensé que ya había perdido por completo la práctica y la habilidad), sino que incluso lo disfruté. (Claro no fue en horas pico y tendré que hacerlo solo esta semana, cuando, además, las rutas pasan en la esquina de mi casa, desviadas por la Feria de Tlaltenango que toma la avenida principal de Cuernavaca durante más de 10 días.)

Me bajé de la ruta en el Teatro Ocampo y caminé hasta el Cine Morelos, donde debía hacer de intérprete en un festival de teatro. (Como son las cosas, hoy no hubo nada, pero conocí gente interesante, me fui a por un capuccino y ya volveré mañana.) A medida que caminaba por las calles me di cuenta que ya no son los mismas calles de siempre. Ahora estas calles llevan el olor de tu mano tomando la mía, tu mirada rozando mi espalda. Llevan nuestras pláticas y nuestros sueños. Tu "espera un momento, amor", antes de fotografiar tu enésima ruta o autobús. Mi sonrisa, esperándote. Hoy las calles del centro de Cuernavaca son nuestras calles.


desde dentro de la ruta de vuelta a casa

Hoy es mucho menos triste que ayer. Hoy tengo la sensación de que ante mí se abren mil mundos posibles y hoy sé, otra vez de nuevo, que de todos ellos, el mundo posible que yo quiero es a tu lado.

(Hoy empieza septiembre y hoy dejará de ser hoy para dar paso a mañana y convertirse en ayer. Pero hoy sigue siendo hoy. Hoy te sigo amando.)


para ti, amor, no podría ser de otro modo