martes, 29 de enero de 2013

luna menguante
observándome impávida
inicia el día


(en la radio del coche suena "the long & winding road")

domingo, 27 de enero de 2013

Invitado: Dennis Hunter

Perhaps what obscures our view of the nature of mind and body is our ingrained habit of attributing a persistent, conceptual "me" to what are in fact only fleeting moments of experience.

*

Quizá lo que oscurece nuestra perspectiva de la naturaleza de la mente y el cuerpo es nuestro hábito arraigado de atribuir un "yo" persistente y conceptual a lo que, de hecho, son solo momentos fugaces de experiencia.

(Traducción de Adela Iglesias)

viernes, 25 de enero de 2013


Form is emptiness
     Emptiness just is
               Yet, it is form


Color cries
     Out loud
              Longing for silence


Sounds of drums
     Touch of wood
               I aspire for inner peace


Clouds with no sun
     Sunrays without clouds

In pursuit of happiness,
               I turn inwards


              Impermanent manifestations...

miércoles, 23 de enero de 2013

nubes de infancia

nube.
(Del lat. nubes).
1. f. Masa de vapor acuoso suspendida en la atmósfera.


Habrase visto definición más sosa. Bueno, ese me pasa por seguir recurriendo al diccionario. Pero descubrí también que el artículo aparecerá enmendado en la vigésima tercera edición:

nube.
(Del lat. nubes).
1. f. Agregado visible de minúsculas gotitas de agua, de cristales de hielo o de ambos, suspendido en la atmósfera y producido por la condensación de vapor de agua.


Sí, demasiado científico, pero por lo menos con un poco más de salero. Y toda esta pesquisa porque hace unos días me enteré que era el cumpleaños de un compañero de escuela a quien vi por última vez hará unos 30 años o más. Entonces recordé cuando cursábamos juntos la primaria y recordé también un viaje en auto con mis padres un domingo regresando de Cuernavaca, ciudad donde resido desde hace casi 17 años y adonde vine todos los fines de semana y las vacaciones (a casa de mis abuelos) hasta que cumplí los 16.

El caso es que veníamos de regreso a la Ciudad de México, mis papás, mi hermano y yo. Me parece que fue la ocasión en que un derrumbe bloqueó el tránsito y tuvimos que esperar varias horas dentro del coche a que se abriera el paso de nuevo. Yo estaba sentada en el asiento de atrás y me dio por mirar hacia afuera a través del parabrisas. Cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que las nubes se movían. No estaban fijas en el cielo, sino que iban cambiando de forma, transformándose, hasta desaparecer algunas, mientras otras seguían su viaje. Jamás había caído en cuenta de tal fenómeno. (Tendría a la sazón seis o siete años, supongo).

Lo primero que vino a mi mente en el instante del descubrimiento fue: "Se lo tengo que contar a Óscar mañana en la escuela. Se lo tengo que contar". Óscar era mi compañero, quizás mi amigo. Su nombre, además, era el mismo de mi abuelo, lo cual lo volvía cercano como por arte de magia. Tampoco recuerdo si efectivamente le comuniqué mi hallazgo meteorológico, pero el asombro y la urgencia por compartirlo los llevo en la piel hoy como entonces. Quizás haya sido el tal Óscar mi primer amor... 

jueves, 17 de enero de 2013

tristeza

(Del lat. tristitĭa).
1. f. Cualidad de triste.
2. f. germ. Sentencia de muerte.


Así, como sustantivo, no hay mucha tela de dónde cortar (bueno salvo lo de la sentencia de muerte, un poco violento)... Vayamos, pues, al adjetivo. En este caso, la RAE propone nueve acepciones y, la verdad, ninguna me resulta satisfactoria. Mi estado de ánimo del día de hoy (y un poco de ayer y quizá un poco de mañana, o quizá ya no...) está entre sentirme "afligida, apesadumbrada" y padecer las consecuencias de un hecho "doloroso, enojoso, difícil de soportar". Pero, en realidad, ni siquiera es para tanto. Me siento tristona, que para mi sorpresa es una palabra registrada en el diccionario y significa "un poco triste". "Desganada" sería otra buena manera de decirlo: 1. adj. Que tiene desgana, o sea, en la forma verbal ("desganar"), 1. tr. Quitar el deseo, gusto o gana de hacer algo.

Y, sin duda, se trata de un estado emocional pasajero, como todos, como todo... 

miércoles, 16 de enero de 2013

Invitado: Chogyam Trungpa Rinpoché


SEE YOUR CONFUSION

Any confusion you experience has within it the essence of wisdom automatically. So as soon as you detect confusion, it is the beginning of some kind of message. At least you are able to see your confusion, which is very hard. Ordinarily people do not see their confusion at all, so by recognizing your confusion, you are already at quite an advanced level. So you shouldn’t feel bad about that; you should feel good about it.


*

VE TU CONFUSIÓN


Cualquier confusión que experimentes tiene dentro de sí la esencia de la sabiduría automáticamente. Así que tan pronto como detectes la confusión, es el comienzo de algún tipo de mensaje. Por lo menos, eres capaz de ver tu confusión, lo cual es muy difícil. Generalmente la gente no ve su confusión para nada, así que al reconocer tu confusión, ya estás en un nivel bastante avanzado. Así que no deberías sentirte mal por ello; deberías sentirte bien por ello.

(Traducción de Adela Iglesias)

lunes, 14 de enero de 2013

Amor con espinas

para  Ángeles
a sus recién cumplidos años

Casi media vida juntos. Ella perdió la cuenta de los ramos de rosas que él le regaló, de las veces que se lastimó las manos al prepararlas para ponerlas en agua: Al principio, les quitaba las espinas. Conforme fue pasando el tiempo, optó por cortarles los tallos tratando de no espinarse, batalla que al final resultaba perdiendo. Al principio no le importaba, ni siquiera se daba cuenta. Se sentía amada. Pero poco a poco, con el roce de cada púa, fue despertando a lo que en realidad experimentaba.

"Ya no me traigas más rosas", le pidió, esperando -quizá- que le regalara otras flores. Él optó por no traerle nada más.

Entonces ella escogió su propio camino: sin él, sin rosas, sin espinas.

sábado, 12 de enero de 2013

viernes, 11 de enero de 2013


Momento cruel 2

Él: ¿Cómo te fue de niña?
Ella: Fui una niña triste.

Mira por la ventana. Se traga las lágrimas.


Ella: Triste y estudiosa...

Él: Ah, aburrida.
Ella: (Silencio.)

En realidad, contestó algo como "No, no era aburrida". El silencio hubiera sido una mejor respuesta.

jueves, 10 de enero de 2013

Invitado: David B. Bustos


Toda “Ella” piensa

Toda “Ella” piensa
que la aparté de mi vida
igual que se apartan las cosas
que ya no importan.

Toda “Ella” piensa
que la dejé en la cuneta
de todos los Soles de mi vida.

Toda “Ella” me piensa
inútil y frágil,
demasiado tendente
al desasosiego.

Y no me importa
cómo me piense toda “Ella”,
pero sí me concierne
aquella manera 
en que yo la pienso.

Yo la pienso
en el devenir de las cosas rotas;
Yo la pienso en la esquina fracturada
de cualquier instante
del día.
(por muy jodido que esté).

Yo la pienso en la balanza
de las cosas que pesan
y en el grano endeble de la nada.
(Igual que pesa el infierno de no tenerla).

Yo la pienso
en todas las fotografías
de mi casa.

Yo la pienso
en el territorio desértico y cruel
de los abandonados.

Yo la pienso
en mis sueños
y en mis delirios;
En mis pesadillas
y en mi fiebre.

Yo la pienso.

Y ella no sabe 
que la pienso...

Yo la pienso en su casa
a solas o acompañada;
leyendo un libro con calma,
o preparando la cena por mí
pero sin mí.

Yo la pienso,
y decididamente,
creo que no hay crueldad
en su boca ni en sus labios
rotos.

Yo la pienso,
luego existe...

Yo la pienso
entre la crueldad de mis dientes rotos;
Y la escupo, como si los años
no tuviesen nada que ver con nosotros...

Yo la pienso
mientras me muero 
por dentro...

Yo la pienso
desde el anonimato.

miércoles, 9 de enero de 2013

Historia en 5 actos &

un prólogo

0
El cumpleaños de una amiga. Un campo silvestre florido. Vino blanco y pulque. Coqueteo entre conocidos y extraños. Un hombre que toma la cara de una mujer entre sus manos y le da un beso en cada mejilla para despedirse. Él se da cuenta entonces de que ella le mueve algo. Ella ya se había dado cuenta. De esa despedida no conserva ella huella en la memoria.

1
Un correo de él, buscándola. Una respuesta de ella, dejándose encontrar. La primera cita. Una plática larga. Más de cuatro horas en el patio de casa de él, a ritmo de tequila, botanas y café, para cerrar. Roce de almas, parecía. Miradas. Historias. Y nada más.

2
Otra plática larga, con almuerzo preparado por él y la compañía de aquella perra hermosa que, además, se hizo cargo subrepticiamente de los sobrantes de ella. Parecía que seguían conociéndose y tocándose de lejos. Al final el tequila y el vino se cruzaron en mal plan.

3
"Si en la tercera cita no hay un beso", le había advertido a ella un joven alumno, "quiere decir que la cosa no va." La cosa va, pensó ella. Los primeros besos y las primeras caricias. Demasiado tequila. Tal vez, la falta de alcoholímetro entre el jardín y la cama, aunque no llegaron. Ella regresó a la suya, con sentimientos encontrados.

4
La tarea pendiente se completó, a instancias de ella, y con el beneplácito de él, parecía. A la mañana siguiente, el sol brillaba entre los pétalos de las flores y bailaba entre las hojas de las plantas del patio. "Amor", y a ella le costaba creerse que el apelativo iba dirigido a su persona. Una etiqueta más... Otro beso al despedirse. "Te cuidas", le dijo él.

5
Le cambió una comida por un viaje en carretera. A ella le le gustó la idea. Él no se bajó del coche, como la primera vez, para abrirle la puerta ni la besó para saludarla. Ni siquiera la tocó. Ella se dio a la tarea de amenizar el trayecto. Él estaba crudo: había compartido una botella de tequila con "una amiga" el día anterior. La presentó (también) a ella como "una amiga" . De regreso, dejó de complacerlo para perderse en el imponente atardecer al frente y hablar en silencio con la silueta púrpura del volcán recién despejado, a su derecha. (Recordó cómo con alguien más había jugado a tocar las espigas del pasto iluminadas a contra luz por el sol muriente.) Él la dejó en su casa con un beso en la mejilla. (Esta vez no le tomó el rostro.) Se despidieron con un parco "Nos hablamos".

domingo, 6 de enero de 2013

Invitada: Elizabeth Mattis Namgyel

When we exaggerate experience, we see what isn't there. And when we deny it, we don't see what is. Both exaggeration and denial are extraneous to the true nature of things, the nature we experience when we just stay present.


*

Cuando exageramos la experiencia, vemos lo que no está ahí. Y cuando la negamos, no vemos lo que está. Tanto la exageración como la negación son ajenas a la verdadera naturaleza de las cosas, la naturaleza que experimentamos cuando nada más permanecemos presentes.
(Traducción de Adela Iglesias)

sábado, 5 de enero de 2013

Cuatro bugambilias
                     cruzan la vereda
                                           apresuradas

En el coche
                 subo la cuesta
                                   entre mi casa y la calle

Detrás,   el viento

viernes, 4 de enero de 2013

Ken

May you be happy and free from suffering.
May you find lasting peace of mind.

TEATA PENTSEN DRIYA AWA BODA NIE SO HA

jueves, 3 de enero de 2013

Invitado: Chogyam Trungpa Rinpoché

Through the practice of meditation, we can relate with our thoughts, our mind, and our breath and begin to discover the clarity of our sense perceptions and our thinking process. 


*

A través de la práctica de la meditación, podemos relacionarnos con nuestros pensamientos, nuestra mente y nuestra respiración y empezar a descubrir la claridad de nuestras percepciones sensoriales y de nuestro proceso de pensamiento.

(Traduccción de Adela Iglesias)

miércoles, 2 de enero de 2013

Invitada: Berna Wang



"Surfear las olas del hastío, el desconcierto, la ansiedad y la frustración es una práctica estupenda, tal vez la mejor."



*

Berna y yo llevamos poco más de tres años siendo amigas, en esta vida. Sospecho que nuestra relación viene de antes, de mucho antes. Compartimos conocencias (algunas más queridas que otras) responsables en parte de nuestro encuentro, compartimos el amor por las palabras, compartimos nuestra práctica espiritual. Abre este año con un nuevo blog sobre enseñanzas budistas traducidas por ella al español. Imperdible. 

Anoche la soñé: Nos veíamos en vivo y a colores y nos abrazábamos. Yo me sentía en casa.