lunes, 7 de julio de 2014

Invitado: Manu Cáncer


DOLOR EN PRIMAVERA

Tú me miraste
cuando yo era
un mendigo,
tú me miraste así,
cuando estaba sin nadie.
Cuando pensé morir

me miraste,
y eso fue
para mí
volver a casa:
aquella noche
tú me invitaste a entrar
y entonces me miraste.


2 comentarios:

  1. Tú me miraste. A lo lejos se escuchaban los chirridos de los tranvías lisboetas. Pero nosotros no los escuchabamos. Y entonces nos miramos a los ojos, mientras desenvolviamos nuestros regalos...

    ResponderEliminar
  2. Instrucciones para desempaquetar los regalos: puedes hacerlo muy lentamente, disfrutando de cada segundo, o rasgando el envoltorio con energía, casi compulsivamente. Da igual el procedimiento. Siempre será un momento dulce.

    ResponderEliminar