lunes, 1 de septiembre de 2014

Hoy (2)


(Hoy empieza septiembre y no estoy segura que los "hoy" se puedan numerar porque en realidad solo existe uno, hoy.)

Hoy me fui a trabajar al centro de mi ciudad, esa que dices que se parece a aquella capital centroamericana. (Ya no me enojo con la comparación.) Después de años de no hacerlo, me fui en "ruta", el transporte público al que le hiciste tantísimas fotos, y no solo sobreviví (pensé que ya había perdido por completo la práctica y la habilidad), sino que incluso lo disfruté. (Claro no fue en horas pico y tendré que hacerlo solo esta semana, cuando, además, las rutas pasan en la esquina de mi casa, desviadas por la Feria de Tlaltenango que toma la avenida principal de Cuernavaca durante más de 10 días.)

Me bajé de la ruta en el Teatro Ocampo y caminé hasta el Cine Morelos, donde debía hacer de intérprete en un festival de teatro. (Como son las cosas, hoy no hubo nada, pero conocí gente interesante, me fui a por un capuccino y ya volveré mañana.) A medida que caminaba por las calles me di cuenta que ya no son los mismas calles de siempre. Ahora estas calles llevan el olor de tu mano tomando la mía, tu mirada rozando mi espalda. Llevan nuestras pláticas y nuestros sueños. Tu "espera un momento, amor", antes de fotografiar tu enésima ruta o autobús. Mi sonrisa, esperándote. Hoy las calles del centro de Cuernavaca son nuestras calles.


desde dentro de la ruta de vuelta a casa

Hoy es mucho menos triste que ayer. Hoy tengo la sensación de que ante mí se abren mil mundos posibles y hoy sé, otra vez de nuevo, que de todos ellos, el mundo posible que yo quiero es a tu lado.

(Hoy empieza septiembre y hoy dejará de ser hoy para dar paso a mañana y convertirse en ayer. Pero hoy sigue siendo hoy. Hoy te sigo amando.)


para ti, amor, no podría ser de otro modo

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