sábado, 23 de mayo de 2015

sueño 4.


Hace un par de tarde-noches, me llegó un mensaje de una amiga, excompañera de escuela de hace muchos muchos años, reconectada hace poco vía Facebook por supuesto, diciéndome que la noche anterior había soñado conmigo y preguntándome cómo estaba. Le contesté que bien y que esperaba que el sueño no hubiera sido pesadilla. "En absoluto, todo lo contrario", respondió. Aunque ya no aclaré qué implicaba ese "todo lo contrario", me gustó nuestro intercambio. Y me dejó pensando en ese fenómeno de que alguien sueñe con uno.

Yo aquí en algunas ocasiones he compartido sueños míos, que han incluido desde experiencias con el mismísimo Saramago o algún maestro espiritual, hasta personas más común y corrientes como parientes o conocidos y alguno que otro fantasma. "Anoche soñé contigo" seguramente me lo ha dicho más de uno (alumno, compañero de trabajo, algún noviete), pero el mensaje de ayer me hizo vivir más la situación. Nunca antes me había imaginado a mí misma siendo soñada por alguien más, apareciendo en un espacio onírico ajeno. Y me quedó una sensación mezclada de mi propia insustancialidad (o plasticidad, quizá) y de la interdependencia con todo y con todos: una suerte de encuentro en un espacio mental sin límites definidos, sin etiquetas rígidas, un lugar abierto y espacioso.

Y quizá de aquí surja un cuento fantástico o no... Quién sabe cómo se van plantando las semillas para la creación, pero es indudable que los brotes de la amistad se asoman por ahí de manera sorpresiva e inesperada. Gracias, Laura.

1 comentario:

  1. A mí siempre me han intrigado mucho los sueños...Por qué soñamos con alguien...por qué en un sueño una persona puede irse transformando hasta convertirse en otra...por qué casi nunca soñamos lo que queremos...qué dicen los sueños de nosotros mismos...

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