lunes, 11 de enero de 2016

2 historias de pantalones


La de él
No sabía dónde lo había perdido. Tenía que estar en casa de ella. Podría preguntárselo por el chat. Esa noche, al guardar la maleta descubrió su pantalón agazapado en al fondo, medio confundido con el forro. Pero su corazón no estaba en ningún lado. (Se sentó resignado.)


La de ella
Ya lo había cosido a mano varias veces. De muy buena calidad no era, pero le encantaba. Venía de su ciudad blanca. Fue un regalo de él. Hoy la tela se abrió. Lo lleva a parchar. (Se siente aliviada.) No puede hacer lo mismo con su corazón. 

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