domingo, 29 de marzo de 2026

De pájaros, aves y demás parientes


No me acuerdo cuándo me empecé a interesar en los pájaros. Ahora me encanta encontrármelos cuando camino, fotografiarlos cuando se dejan, e identificarlos cuando puedo.

De niña, en la casa de Cuernavaca de mi abuela Rosa, había lo que ella y mis papás llamaban "urracas": pájaros negros que graznaban en el jardín. Mi abuela decía que los machos eran de color negro azulado, atractivos, mientras que las hembras eran de color negro cafesoso, menos atractivas, porque no les hacía falta serlo (lo dijo ella o, quizá, lo diga yo). Años después, mi marido me sacaría del error: no eran urracas, sino zanates. Y todavía más años después, conocí a las urracas durante mi estancia en Madrid: pájaros blancos y negros que se paraban en el quicio de mi ventana durante la pandemia (magpies, en inglés, como los jugadores del Newcastle).

En el fraccionamiento donde vivo y donde camino casi cada mañana me he encontrado muchos o muchas, según se mire. La RAE dice que ave [Del lat. avis] es un: f. Animal vertebradoovíparode respiración pulmonar y sangre de temperatura constantepico córneocuerpo cubierto de plumascon dos patas y dos alas aptas por lo común para el vueloy queen estado embrionariotiene amnios y alantoides.

Propone como sinónimos: pájaro, avechucho y pajarraco. Y dice que pájaro [Del lat. vulg. passar 'pájaro', y este del lat. passer, -ĕris 'gorrión'] es un:
m. y f. Aveespecialmente si es pequeña.

O sea, me pregunto, les pregunto, si la diferencia, pues, radica en el tamaño. Me suena poco convincente... Para pajarraco la cosa se pone más interesante:
m. despect. Pájaro grande desconocido, o cuyo nombre no se sabe.

O sea, aquí se trata también de tamaño pero, sobre todo me parece, de la actitud del hablante que se presenta como despreciativo. Y para avechucho, la academia propone:
m. Ave de figura desagradable.

Menudos sinónimos, digo yo.

En mi condominio, yo veo, supongo, aves y pájaros. Desde los enormes zopilotes, hasta los minúsculos colibrís. Y entre ambos, toda una gama de tamaños y colores que las más de las veces no sé nombrar. Alguna vez, alguien sí que me ayudó a identificar un garrapatero y yo en internet identifiqué un pinzón mexicano, que viven y se reproducen en el ciprés que está en el edificio que sigue el mío. Y porque me habían hablado de él reconocí mi primer (y hasta el momento único) momoto o pájaro reloj, sobre el que juraría haber hecho una entrada, pero resulta que no y ahora no lo encuentro.

En esta época, hay polluelos de diferentes aves. Es lo que tiene la primavera y juraría que he visto algunos pinzones mexicanos ensayando sus primeros vuelos. Y también he visto y capturado con la camarita rosa muchos pájaros o muchas aves cuyo nombre desconozco pero que me alegran los caminares matutinos o vespertinos. Acá algunos de los más recientes. (Si alguien los reconoce, no duden, por favor, en compartir su saber conmigo.)




















No hay comentarios.:

Publicar un comentario