domingo, 3 de enero de 2016

Autorretrato 7


El primero del año, el primer día del año, amaneciendo en casa de mi querida (y antigua) amiga Pilar.

El año pasado mi guía de proyectos narrativos, Isa, me decía a propósito del esquema que estoy elaborando para mi próxima novela que "Este aparente caos (en realidad no lo es) es necesario para encajar las piezas. No se puede encajar algo sin que previamente esté desencajado".

Cuando vi esta foto, me acordé de su comentario y pensé que se podría aplicar en este caso también. No se puede enfocar algo sin que previamente esté desenfocado. Así me siento con respecto a mí misma en este inicio del 2016.

No sé aún cómo encajan los reflejos, pero sé que se están acomodando de otro modo, diferente al del año pasado. Porque yo he decidido que así sea.

También sé que el acomodo, como todo a su alrededor, será cambiante y efímero. Unas veces más luminoso que otras; otras veces más oscuro. Transitorio.

Sé que de las oscuridades pasadas hoy surgen destellos de luz, de libertad, de recomposición. Empiezo a caminar, otra vez, con incertidumbre, con el corazón más suelto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario