Nuestra tragedia es que nos identificamos con todas las cosas erróneas. Nos identificamos con nuestra mente conceptual, nuestras profesiones, nuestra raza, nuestro género, los papeles que estamos jugando, nuestros recuerdos, nuestra infancia, las cosas que sucedieron... Nos identificamos con nuestras esperanzas y nuestros miedos y nuestros planes. Vivimos en nuestra mente pensante conceptual y pensamos: "Esto es quien yo soy". Y la gran introspección, el gran descubrimiento del Buda, fue reconocer que todo con lo que normalmente nos identificamos es exactamente lo que no somos. Y es también nuestra tragedia, porque aunque esté bien jugar un papel —todos tenemos papeles que jugar—, si creemos en ese papel y pensamos que eso es quienes somos, estamos en problemas. Un actor podría ser un actor brillante en escena, pero si se baja del escenario y sigue pensando que es Hamlet, bueno...
Original en inglés, aquí. Traducción al español e imagen, mías.