El signo supremo de logro es la disminución continua de nuestros deseos y necesidades. Así que cuando estamos interminablemente insatisfechos, siempre queriendo algo más, si solo tuviera esto, si solo las cosas sucedieran de esta manera, entonces todo estaría bien. Cuando esto empieza a tranquilizarse y reconocemos, de hecho, justo en este momento tengo todo lo que necesito. Tengo todo. ¿Qué más? Entonces eso es un signo de que algo adentro de nosotros está empezando a abrirse. Realmente, el mantra budista no es OM MANI PADME HUM. El mantra budista es suelta. Suelta. Suelta. Externo, interno, secreto. Suelta. Es nuestra mente de aferramiento lo que es el problema. El Buda dijo que la fuente de nuestra insatisfacción, nuestro desasosiego, nuestro dukkha, es la mente de aferramiento. Eso no puede enfatizarse lo suficiente.
| efímera en Chimal |
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